Piden 14 años para el acusado de intentar matar y robar a su madre en Villamediana

Agentes de la Guardia Civil, en la calle Luis Ortún de Villamediana, donde tuvo lugar el apuñalamiento. /  L.R.
Agentes de la Guardia Civil, en la calle Luis Ortún de Villamediana, donde tuvo lugar el apuñalamiento. / L.R.

La víctima consiguió huir de su hijo con un cuchillo clavado en el abdomen cuando este regresaba a la cocina para, sostiene el fiscal, buscar otra arma

LUIS JAVIER RUIZ LOGROÑO.

Doce años de prisión por intentar asesinar a su madre con un cuchillo de grandes dimensiones. Dos más por intentar robarle casi 1.200 euros con los que dar continuidad a su adicción al juego. Esas son las penas que solicitará hoy en la Audiencia Provincial el Ministerio Fiscal para A.E.V., natural de Bilbao y que el próximo mes de julio cumplirá 32 años, por los hechos que tuvieron lugar el mes de febrero del 2017 en una vivienda de Villamediana de Iregua.

El acusado y su madre habían compartido vivienda en un edificio de la calle Luis Ortún de Villamediana hasta que la convivencia se enrareció por «la afición al juego del acusado», dice el fiscal, que asegura que gastaba «importantes cantidades de dinero». En el 2012, el ahora procesado abandonó la vivienda de la madre después de que ésta le denunciara «por la desaparición de unas joyas y dinero», sucesos que se repitieron posteriormente y que llevaron a la progenitora a cambiar la cerradura de la vivienda en marzo del 2016.

LOS HECHOS

Antecedentes
Convivencia rota
madre e hijo, éste con problemas de ludopatía, compartían vivienda en Villamediana de Iregua hasta que la progenitora le denunció tras la desaparición de dinero y joyas.
El ataque
Supuesto viaje a Vitoria
el acusado acudió a casa de su madre para recoger las llaves de un piso que tienen en Vitoria, pero se dedicó a buscar dinero en la vivienda.
Agresión
la madre le reprochó su actitud y el hijo le atacó con un cuchillo entre los 18 y los 20 centímetros. La asistencia médica evitó su muerte.
El fiscal
Delitos y penas
imputa a A.E.V. un delito de asesinato en grado de tentativa y otro de robo con violencia. Solicita por el primero doce años de prisión y por el segundo, dos años de cárcel.

El día de los hechos, apenas un mes después de que también le sustrajera la cartilla bancaria que finalmente le devolvió, A.E.V. se presentó a primera hora de la mañana en la vivienda de su madre para recoger las llaves del piso que ésta tenía en Vitoria. Según habían acordado los dos, el hijo acudiría a la capital alavesa para supervisar los trabajos de pintura que había encargado.

A priori, todo transcurría con normalidad: el acusado recogió las llaves y estuvo durante unos minutos con su madre. Pero poco después «quiso merodear por la casa para registrar y buscar algo de dinero», sostiene el fiscal. Esa «actitud esquiva y extraña» sorprendió y alertó a su madre, ya acostumbrada a situaciones similares.

«¿Qué me has cogido esta vez?»

Con el autobús que debía trasladar al acusado a Vitoria a punto de salir, la madre concluyó que «su hijo no tenía intención de viajar» y tras presumir que había escondido algo entre sus ropas se lo reprochó «gritándole «¿Qué me has cogido esta vez? ¿Qué llevas allí?» En ese momento, A.E.V. se hizo con un cuchillo entre los 18 y los 20 centímetros de hoja de la cocina y, dice la acusación, «se lo clavó a su madre en el costado tirándola al suelo de un empujón». Durante el forcejeo, «se rompió el mango del cuchillo y el filo se quedó clavado en el abdomen de la mujer».

Poco después, el hijo se dirigió de nuevo a la cocina, «probablemente para buscar otro cuchillo», sospecha el fiscal, pero la madre consiguió «salir al exterior de la vivienda» y pedir auxilio. Uno de los vecinos del inmueble apareció en el rellano y al encontrarse esa escena entró al piso de la víctima y le pidió a su hijo una toalla que «le facilitó tranquilamente». A.E.V. volvió otra vez al interior de la casa de su madre y se organizó «el dinero que había sustraído, guardando 500 euros en su cartera y escondiendo unos 690 en una porcelana». Poco después llegaron la policía local y la Guardia Civil, que le detuvieron sin resistencia.

La víctima fue trasladada de urgencia hasta el hospital San Pedro de Logroño, donde fue intervenida quirúrgicamente y tuvieron que extirparle el bazo y el riñón izquierdo. Apunta la Fiscalía que «de no haber recibido perentoria asistencia, hubiera fallecido en unos minutos».

Los hechos, sostiene el Ministerio Público, son constitutivos de un delito de asesinato en grado de tentativa y de otro de robo con violencia con la agravante de parentesco. Tras aplicar la atenuante de anomalía o alteración psíquica, solicita para A.E.V. una pena de 14 años de prisión y una orden de alejamiento de su madre durante 15 años.

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