«Pensé que me ahogaba»

Sacos de dormir, mantas, botellas de agua y alimentos para asistir a los evacuados del camping de Navarrete. /Miguel Herreros
Sacos de dormir, mantas, botellas de agua y alimentos para asistir a los evacuados del camping de Navarrete. / Miguel Herreros

Los usuarios relataban que el agua entró en tromba de forma repentina y alcanzó el medio metro, dejándoles «bastantes pérdidas» | Los evacuados del camping de Navarrete regresaron ayer a la instalación para dar parte a los seguros y recoger enseres

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

navarrete. Con el susto aún en el cuerpo por la avalancha de agua que entró el pasado viernes desde la sierra del Moncalvillo, los evacuados del camping de Navarrete regresaron ayer por la mañana a la instalación para valorar los daños en los vehículos, recoger algunos enseres y dar parte a los seguros.

El recuerdo del mar de agua que entró en tromba en la tarde del viernes permanecía muy vívido en la memoria de los afectados. «Ayer (por el viernes) a las 17 horas empezaban mis vacaciones y a las 17.30 horas se puso a llover muchísimo y arrasó todo el camping», evocaba ayer Rosa Herrera, quien junto a su marido, Íñigo Askasibar, se había acercado desde Oñate (Guipúzcoa) para disfrutar de unos días de asueto en La Rioja.

El fortísimo aguacero ha dado al traste con el inicio de su tiempo de descanso. A media mañana, aguardaban a las puertas del camping navarretano para que una grúa retirase su coche «lleno de barro en el interior». Aunque no ha sido lo único que les ha estropeado «el río entero que entró con una fuerza tremenda». El agua alcanzó, según varios usuarios, los 0,5 metros y llegó hasta la rodilla a muchos campistas.

«Tenemos bastantes pérdidas», reconocía ayer Íñigo, sobre todo en los avances, ya que los campistas suelen reservar esta zona para ubicar ahí los electrodomésticos. «La cocina, la nevera y la lavadora se han ido al garete», lamentó el hombre.

«Por fortuna, no le ha pasado nada a nadie», subrayó Íñigo. Y eso que la instalación acogía el pasado viernes a cerca de cien personas.

«Hubo un momento en que el agua me alcanzó hasta el pecho, así que yo pensaba que me ahogaba», admitió casi al borde de soltar una lágrima la donostiarra María Fernández. Ella y su esposo veranean en el camping de Navarrete desde hace 30 años. «Nunca había visto nada igual». A María le dolía comprobar ayer cómo había quedado la casa móvil que durante años ha ido dando forma y que el agua arrasó «en cinco minutos». «Está inservible», declaraba. Su coche también quedó embebido por el lodo.

María esperaba ayer también a que la grúa se lo llevase a las puertas del camping. «No podemos pasar porque están limpiando y no hay luz», indicó.

Dispositivo

En los exteriores del camping, la alcaldesa de Navarrete, María Luisa Corzana seguía sobre el terreno el operativo de limpieza y atendía a los damnificados. «Menos mal que sucedió de día y no pilló a la gente durmiendo», resaltó.

El Ayuntamiento gestionó el viernes por la tarde un dispositivo que permitió evacuar a los campistas en autobús; y les proporcionó a unas 80 personas (otros durmieron en casas de familiares) cena, desayuno y alojamiento en un local municipal, en el Círculo Navarretano y en un albergue. Corzana agradecía ayer la solidaridad y la respuesta de los navarretanos al llamamiento que el Consistorio lanzó por redes sociales para que facilitaran a los campistas mantas, sacos de dormir y cargadores de móvil. «Entre todos hemos logrado hacer algo más llevadera la desgracia que los campistas», indicó; al tiempo que valoró que el albergue El Camino de las Estrellas cediera 25 literas para alojar a los más mayores y el Círculo Navarretano, un salón.

«Hubo vecinos que me ofrecían sus casas y hasta me indicaban las medidas de las camas y de los sofás de los que disponían. Incluso una niña trajo la merienda que iba a ser para su cumpleaños», relató la regidora entre las innumerables muestras de generosidad y solidaridad que mostraron los navarretanos. « 'Chapeau' por el pueblo, la alcaldesa y los voluntarios. Lo malo es el disgusto que tenemos; pero todo ha estado muy bien organizado», destacó Íñigo. El camping permanecerá cerrado este fin de semana y todos sus usuarios se marchan. Navarrete ha solicitado la declaración de zona catastrófica.

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