Parar o ir a la huelga repercute en el salario y en las 'extras', no en los días de vacaciones

M. J. GONZÁLEZ LOGROÑO

Da igual que sea sólo una hora, dos o las que tenga pactadas como jornada diaria laboral con su empresa. Secundar paros parciales o una huelga de 24 horas supone automáticamente la suspensión de su contrato de trabajo durante el tiempo en el que se prolongue su acción de protesta. Eso conlleva consecuencias con efectos económicos, explica el jefe del departamento de Asesorías de la FER, Pedro José Sáez. En concreto sobre el salario, ya que se descuenta el importe íntegro de las horas no trabajadas. Esto es las partes proporcionales correspondientes al salario base y los complementos salariales, así como a aquellas percepciones de devengo superior al mes (pagas extraordinarias).

Sin embargo, hacer huelga, ya sea de forma parcial o una jornada completa, no tiene efecto alguno sobre los complementos extrasalariales», aclara Sáez, como son el «desgaste de útiles y herramientas o el plus de distancia». Y, muy importante, los descuentos tampoco afectan a las vacaciones, ni en su duración ni en su retribución.

Eso sí, el tiempo que permanezca de protesta computará de forma especial en la Seguridad Social ya que ni usted ni la empresa tendrán la obligación de cotizar por él. Para ello, la empresa debe realizar los trámites correspondientes en el plazo de cinco días.

Por otro lado, sólo el ámbito laboral de la huelga feminista (los otros ejes son estudiantil, de cuidados y de consumo) cuenta con la cobertura legal de 24 horas de la CNT (legalizó la protesta a petición del movimiento feminista) y de UGT, que convocó paros parciales.