Una nueva técnica permite la detección precoz de 30 casos de alzhéimer en La Rioja en un año

Una joven, sometida a un procedimiento en el PET ubicado en los bajos del CIBIR. :: juan marín
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Una joven, sometida a un procedimiento en el PET ubicado en los bajos del CIBIR. :: juan marín

El procedimiento, que emplea la molécula PET-CT-18, posibilita iniciar el tratamiento prematuramente para frenar antes la patología

CARMEN NEVOT* CNEVOT@DIARIOLARIOJA.COM LOGROÑO.

Es una enfermedad que, como el cáncer, no discrimina. Grandes figuras como Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Rita Hayworth y aquí en España Adolfo Suárez, han sido víctimas fatales de uno de los principales problemas y a la vez retos a los que se enfrenta la sanidad.

España, en general, y La Rioja, en particular, están dando pasos para encontrar una cura para la que todavía habrá que esperar unos años, mientras tanto, esta región sigue avanzando en la detección precoz de una afección que se estima que padecen unas 2.000 personas. Se trata de un cálculo teniendo en cuenta los síntomas que presentan los pacientes, porque la realidad es que «el diagnóstico de certeza es postmorten, es decir, después de que se hace un autopsia al paciente, se coge una muestra cerebral y se demuestra si tiene muchas placas de la proteína beta amiloide e inclusive de la proteína TAU en diferentes regiones del cerebro», explica el jefe de Medicina Nuclear, Rafael Ramírez.

enfermos de alzhéimer en La Rioja y 3
000 personas padecen algún tipo de demencia.
800.000
enfermos existen en toda España, según los cálculos de la Sociedad Española de Neurología.
90%
es la tasa de acierto del diagnóstico de alzhéimer a través de la nueva técnica con la molécula PET-CT-18.
15-20%
En el 15-20% de los casos interviene el factor hereditario.

En este avance, La Rioja puso en marcha el 17 de octubre del año pasado un técnica de detección del alzhéimer en fases tempranas mediante una nueva molécula, conocida como PET-CT-18 beta amiloide. Casi un año después, 44 pacientes han sido diagnosticados con este novedoso procedimiento y 9 están en espera, de ahí que para cuando se cumpla el año de aplicación -el 17 de octubre- calculan que 60 pacientes habrán sido valorados con esta nueva técnica. La mitad de todos estos pacientes, explica Ramírez, dan positivo en patología cerebral con depósito de proteína beta amiloide, «lo que significa que tienen muchas probabilidades de que padezcan una enfermedad de alzhéimer». En concreto, la posibilidad de que sea así es con este procedimiento del 90%, mientras que con los métodos anteriores era del 60-70%. La media de edad de estos pacientes es de 65 años y el requisito para pasar la prueba es tener un deterioro cognitivo leve marcado por los neurólogos y neuropsicólogos por sospecha de enfermedad de alzhéimer.

LAS FRASES Rafael Ramírez Jefe de Medicina Nuclear «El diagnóstico de certeza es postmorten, es decir, después de que se practica la autopsia y se coge una muestra cerebral» «La nueva técnica facilita cambiar el manejo del paciente porque es una enfermedad larga con un problema social tremendo»

En la práctica, teniendo en cuenta que los tratamientos farmacológicos que podrían avanzar en la cura de esta enfermedad están en fase de ensayo, la detección precoz permitiría iniciar antes el tratamiento con los fármacos actuales que la frenan y, sobre todo, «cambiar el manejo del paciente, porque es una patología duradera con un problema social tremendo».

Las causas del alzhéimer son, de momento, las grandes desconocidas. «No se sabe qué provoca el acúmulo en el cerebro de la proteína beta amiloide que la produce, pero sí sabemos que en el 15 o 20% de los casos interviene el factor hereditario», apunta el jefe de Medicina Nuclear, para añadir, a renglón seguido, que las probabilidades de padecer esta enfermedad aumentan de forma exponencial a partir de los 65 años. En concreto, según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), afecta al 5% de la población mayor de 60 años, al 20% de los mayores de 80 y al 30% de los mayores de 90.

Los ensayos clínicos actuales están enfocados a que no haya todo ese acúmulo de la proteína beta amiloide en el cerebro, de ahí que los fármacos incluyen anticuerpos monoclonales directamente dirigidos a ella.

No obstante, estos ensayos están en fase dos o tres, son multicentros y en tres de ellos participa La Rioja. En concreto, dos comenzarán en breve, y uno lleva en marcha año y medio en esta región, cuando el Hospital San Pedro fue seleccionado para participar junto con otros 250 centros de Estados Unidos y Europa en un ensayo clínico multicentro de dos años de duración para valorar la eficacia y seguridad de un nuevo fármaco. También a nivel mundial existen unas vacunas con una efectividad todavía desconocida. «No sabremos el resultado hasta que no se validen y ahora están en fase dos o tres, es decir, faltan 2, 3 o 4 años para ver si estos resultados tienen efectos positivos», detalla.

Otro de los inconvenientes es que como estos medicamentos están dirigidos directamente al cerebro tienen que pasar una barrera hematoencefálica lo que acarrea considerables efectos secundarios. Por tanto, añade, «es un tira y afloja dentro del tratamiento de las demencias y en este caso de la enfermedad de alzhéimer».

En España, de acuerdo con la SEN, existen unos 800.000 enfermos de alzhéimer, que no es sólo la principal causa de discapacidad en personas mayores, sino que también es la patología que genera uno de los mayores gastos sociales: el coste por paciente de alzhéimer se estima que ronda entre 27.000 y 37.000 euros anuales en España.

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