Un millar de personas clama por una Atención Primaria «digna»

La manifestacion de esta tarde, en Bretón de los Herreros. / Justo Rodriguez

Amplio respaldo a los médicos de familia durante la concentración celebrada a las puertas de la Consejería de Salud

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

Un millar de personas se ha concentrado esta tarde a las puertas de la Consejería de Salud en Logroño en apoyo a la convocatoria de los médicos de Atención Primaria de la región que reivindican una «sanidad digna y de calidad». Los facultativos intensifican así una serie de actos de protesta que arrancaron el pasado mes de enero con concentraciones cada miércoles en la mayoría de los centros de salud de la región.

La portavoz de los facultativos, María Fernández Velilla, médico del centro de salud Labradores y encargada de leer el comunicado que ha puesto punto y final a la concentración, ha explicado que pese a que cada zona tiene sus peculiaridades se han puesto de acuerdo con unos mínimos que son comunes a todos los médicos : «Que sea donde sea e atienda a la población como merece, con el tiempo y la calidad que necesitan». «Los que protestamos somos los profesionales, pero el beneficio es de todos», ha subrayado. Tras esta concentración, y de no alcanzar un acuerdo con la Consejería de Salud no descartan organizar una huelga «que parece ser que es lo único que entienden». «Necesitamos al menos 30 médicos entre médicos de familia y pediatras».

Durante la protesta, los médicos concentrados lucían pancartas en las que se podían leer: «al paciente no se le miente», «Sin financiación es la perdición» y «Necesitamos tiempo para los pacientes». Además, la llamada 'Ronda de los bandidos' ha entonado la canción 'Sanidad te quiero'

La de hoy es la segunda concentración generalizada. La anterior tuvo lugar hace dos semanas, el pasado dos de marzo, en Arnedo. Entonces participaron más de un millar de personas, entre médicos y ciudadanos que respaldan sus reivindicaciones. Una cifra muy similar a la registrada esta tarde en Bretón de los Herreros.

Un momento de la concentración.
Un momento de la concentración. / Justo Rodriguez

En la cita también han participado representantes de distintas formaciones políticas -salvo del PP-, así como de Marea Blanca y de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, que esta misma semana se sumaban a la protesta de los profesionales sanitarios y animaban a participar.

Justo Rodriguez

A lo largo de estos más de dos meses de protesta, los facultativos han insistido en una serie de reivindicaciones básicas que han trasladado a la Consejería de Salud, con la que mantienen una ronda de contactos para acercar posturas. Entre sus peticiones, que esta tarde ha recordado Fernández Velilla, reclaman que se sustituya a los profesionales sanitarios y que se reduzcan las agendas a 28 pacientes por jornada laboral y consulta con un mínimo de diez minutos por paciente, que no se hagan jornadas de 31 horas seguidas y que si hay calidad en Atención Primaria y se dedican los recursos necesarios se limitaría o bajaría mucho las sobrecargas de las especialidad hospitalarias y las urgencias.

La consejera de Salud, María Martín, con quien mantienen una ronda de negociaciones, ha subrayado en las últimas semanas que el Gobierno regional está empeñado en mejorar las condiciones laborales de los profesionales de Atención Primaria, especialmente las de los médicos y pediatras. También ha avanzado que a nivel nacional, el Ministerio de Sanidad y todas las comunidades autónomas están elaborando un documento conjunto que presentarán el próximo 4 de abril, y que visitarán los centros de salud riojanos para analizar la casuística de cada uno.

Callejón sin salida, de momento

El propio presidente riojano, José Ignacio Ceniceros, admitía en un reciente pleno del Parlamento, donde la situación del los facultativos ha copado horas de intenso debate, la existencia de un problema de falta de médicos. «Una situación común a toda España que exige una solución nacional», dijo.

Para encontrar la casilla de salida que ha desembocado a este callejón sin de momento salida en el que se encuentran los médicos hay que retrotraerse diez años, cuando comenzó a arreciar la crisis y los recortes llegaron a la sanidad. El colofón lo puso el Gobierno de España en el 2009 cuando decidió disminuir el número de plazas MIR, imprescindible para obtener la especialidad y poder trabajar en el sistema público sanitario español que convoca cada año.