Un motor que bombea generosidad

Fernando Reinares, con su chaleco de voluntario, ante la sede de Cruz Roja. /Justo Rodriguez
Fernando Reinares, con su chaleco de voluntario, ante la sede de Cruz Roja. / Justo Rodriguez

Fernando Reinares acaba de iniciar su quinto mandato al frente de Cruz Roja

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

Incansable, sin más combustible que su generosidad y sin otro interés que ayudar al prójimo, Fernando Reinares Hernáiz es el motor de Cruz Roja en La Rioja desde hace dos décadas. Y ahí va a seguir porque acaba de iniciar su quinto mandato al frente de la organización humanitaria en la región, un reto que le llevará hasta el año 2023.

«Cruz Roja me aporta muchísimo más que yo a ella, por mucho que dedique todas las mañanas del año a estar en la sede. A mí me ha dado muchísima vida y creo que soy mucho más joven de pensamiento de lo que sería si me hubiese dedicado al ocio y al descanso», asegura el veterano presidente que admite que «para mí es un orgullo estar en La Rioja al frente de la organización humanitaria más importante del mundo y dedicarme a ayudar a cumplir los proyectos destinados a auxiliar a la vulnerabilidad».

«Esto es lo que a mí me motiva cada mañana», confiesa, pese a admitir que hay que «hilar cada día con muchos temas, porque estamos en un periodo en el que las vacas gordas ya se han acabado».

«Volvemos a necesitar el apoyo de los riojanos para no cerrar nuestras puertas a nadie»

Pese a las dificultades económicas, Fernando Reinares no se cansa de ensalzar la solidaridad de la sociedad riojana: «En primer lugar a nuestros socios, que son los que nos sostienen, a nuestros voluntarios, a nuestros trabajadores y al resto de ciudadanos que nos apoyan siempre que los necesitamos». Por eso, convencido de que la generosidad volverá a imponerse, lanza una llamada de socorro para lograr la financiación necesaria porque «se nos están gastando los fondos propios debido a la cantidad de gente a la que seguimos ayudando a diario con alimentos y dinero para pagar luz, calefacción arreglos en los hogares; y también con formación y apoyo en la búsqueda de empleo». De hecho, el año pasado la entidad contabilizó más de 250.000 intervenciones a favor de un colectivo de más de 30.000 personas, el 10% de la sociedad riojana.

Para hacer frente al futuro inmediato, Reinares ruega el apoyo de los riojanos al Sorteo del Oro del próximo 18 de julio y anuncia futuras iniciativas y eventos para incrementar el número de socios, de donaciones y el respaldo. «La Rioja siempre ha sido solidaria pero después de los peores años de la crisis igual se ha relajado un poco pensando en que estamos mejor, pero las consecuencias de la crisis ahí siguen y lo que no queremos es, por falta de medios, tener que cerrarle nuestras puertas a alguien que lo necesite», asevera.

Él se ha comprometido a seguir dando el callo y lo cumplirá: «Llevo muy dentro de mí a Cruz Roja y espero que Dios me dé salud para cumplir este mandato de cuatro años, que será el último, aunque lo que es seguro es que mientras viva seguiré como voluntario».