Dos meses para que los altos cargos que llegan del sector privado se desvinculen de él

Luis Cacho. /Miguel Herreros
Luis Cacho. / Miguel Herreros

La Ley obliga a los miembros del Gobierno a ejercer sus funciones con dedicación exclusiva y le prohibe compatibilizar su actividad con el desempeño de cualquier otro puesto, cargo, representación, profesión o actividad

LA RIOJALogroño

Los altos cargos que acompañarán a Concha Andreu en su etapa como presidenta de La Rioja y que proceden del sector privado tienen dos meses de plazo para desvincularse de esas actividades particulares, y cumplir así el régimen de incompatibilidades que regula la Ley 8/2003, de 28 de octubre.

Al margen de los consejeros -caso de Luis Cacho, titular de Educación que procede de la Fundación Promete- los sujetos del Gobierno obligados por esta norma son los secretarios generales técnicos, directores generales, subdirectores generales, gerentes de los organismos públicos y de las sociedades públicas, fundaciones públicas y el resto de entes integrantes del sector público de la Comunidad Autónoma de La Rioja y, en general, todos los mandos intermedios y el personal eventual.

La Ley obliga a los miembros del Gobierno a ejercer sus funciones con dedicación exclusiva y le prohibe compatibilizar su actividad con el desempeño, por sí o mediante sustitución o apoderamiento, de cualquier otro puesto, cargo, representación, profesión o actividad, sea de carácter público o privado, por cuenta propia o ajena.

Asimismo y, en ningún caso, podrán percibir más de una remuneración, periódica o eventual, con cargo a los presupuestos de las Administraciones Públicas o entidades vinculadas o dependientes de las mismas, sin perjuicio de las indemnizaciones por gastos de viajes, estancias, traslados y asistencias que en cada caso correspondan por las actividades declaradas compatibles.

El departamento de Comunicación del Ejecutivo aseguró este miércoles que todos los altos cargos afectados cumplirán con esta obligación en el plazo previsto.