Un mensaje casi unánime

Vox es la única formación política de La Rioja que se desmarca del 8M | El trabajo educativo y la visibilización de las reivindicaciones, claves para avanzar hacia una igualdad real, según las políticas riojanas

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

El 8 de marzo se ha instalado ya en el imaginario social como una de las jornadas reivindicativas por excelencia. A expensas de lo que suceda mañana en las calles, el cénit de esa reivindicación teñida de morado se escenificó hace un año. Aquel 8 de marzo del 2018 marcó un antes y un después y el mensaje que muchos habían querido esquivar acabó calando en toda la sociedad.

Aún así, «queda mucho trabajo por realizar, pero menos de lo que nos quedaba hace un año», sostiene desde el PSOE Concha Andreu, que cree que «se tiene que visualizar la reivindicación en las manifestaciones». La vía de trabajo para alcanzar esa igualdad, completa, ha de ser «la educación en igualdad en familia» combinada con la acción de Gobierno.

También en la educación incide, desde el PR+, su vicepresidenta, Montserrat Bañares, «para alcanzar la igualdad de sexos». En todo caso cree que «después de casi un siglo no tendría que ser necesario», pero asume que la realidad es tozuda y que, pese a que «el mensaje ha ido calando en la sociedad, siempre es positivo que se recuerde la reivindicación ya que tenemos una memoria frágil».

María Martín, secretaria general del PP, apunta que si bien se ha avanzado «en la sensibilización de la sociedad», quedan frentes abiertos como «la brecha salarial, la violencia de género, la discriminación... Es una lucha de todos, no solo de mujeres y no entre hombres y mujeres, sino una lucha de toda la sociedad. En caso contrario, no avanzaremos. Hay que trabajar todos los días y defender la autonomía y la igualdad y eso se consigue con empleo, conciliación familiar, formación y educación», cierra.

«Lamentablemente aún no hemos superado todas las barreras que existían», asume María Luis Alonso (Cs), que defiende la necesidad del 8M para que la sociedad «visibilice, se sensibilice y abra el debate y la reflexión sobre esas barreras». Una reflexión que debe ser global, «incluyendo a todos los hombres», que debe focalizarse en la educación y que no puede olvidar «que el trabajo debe ser diario. El 8M está muy bien, pero hay que trabajar todos los días con hechos».

El discurso más intenso lo pone sobre la mesa Amaya Castro (Podemos). «Este 8M es más pertinente que nunca», defiende. «No nos vamos a quedar en la trinchera defendiendo lo conseguido, sino que vamos a seguir adelante», recuerda. Y más tras un año en el que «el movimiento feminista ha crecido. Parte de la sociedad se ha dado cuenta de cosas de las que no había sido consciente». Aún así, dice, hay que insistir y «darle una vuelta de tuerca al imaginario colectivo empezando desde la educación» para llegar a un 8M que no tenga sentido.

El contrapunto a esa unanimidad lo rubrica Vox. Marisa Viguera, su vicepresidenta en La Rioja, apunta que, como en los últimos 25 años, no lo va a celebrar. «Esos movimientos victimizan a la mujer y no me representan. No se puede privatizar el feminismo ni criminalizar al hombre. Tengo dos hijos, una hembra y uno macho, y lo que no quiero es quitarle todos los derechos a uno para dárselos a otro. Nosotros creemos en la igualdad», completa al tiempo que recuerda que «hay otros conflictos en las familias» más relevantes.

Desde Izquierda Unida, Henar Moreno, cabeza de lista al Parlamento regional, defiende que «el 8M es más pertinente que nunca. Hasta el año pasado habíamos ido mejorando pero creo que durante este tiempo ha habido un retroceso en la sociedad con una política frentista con el tema de la mujer». Y es que, explica, «sigue existiendo brecha salarial, hay dificultades para acceder a un puesto de trabajo en edad fértil, discriminan por tener hijos...». Por eso, insiste, «hay que seguir reivindicando, como no puede ser de otra manera, este 8M. Es más pertinente que nunca y tienen que volver a ser otro acontecimiento histórico como el del año pasado».