Una mayoría «contra las tres siglas de la derecha»

Sánchez, rodeado por Hermoso de Mendoza y Andreu, al término del mitin, en la imagen de la izquierda; a la derecha, durante su intervención. :: /Juan Marín
Sánchez, rodeado por Hermoso de Mendoza y Andreu, al término del mitin, en la imagen de la izquierda; a la derecha, durante su intervención. :: / Juan Marín

Sánchez presume en Logroño de su agenda social y llama al PSOE a movilizarse: «No demos las cosas por hechas»

Jorge Alacid
JORGE ALACIDLogroño

Reivindicación de la agenda social, del feminismo y de un Gobierno que ofrece «certidumbre, estabilidad y sentido común». Sobre estos tres pilares construyó ayer en Logroño el presidente del Gobierno su intervención en el mitin central de la precampaña de los socialistas riojanos, en dirección hacia la doble cita con las urnas de abril y mayo. Sánchez, candidato del PSOE a retener el Palacio de la Moncloa, se encontró en Riojafórum con un público enfervorizado, raro de ver en los últimos años en otros actos semejantes de su partido. Un auditorio al borde del clímax, donde se mezclaba la vieja guardia con las nuevas promociones socialistas y los integrantes de las candidaturas electorales recién aprobadas. Todos se pusieron de acuerdo en desatender la brecha abierta a raíz de las votaciones del pasado sábado en el mismo escenario y se fundieron con el resto de la militancia en una atmósfera que se vigorizaba cada vez que su líder reclamaba «una mayoría parlamentaria» que fuera más allá de sus actuales 84 diputados. Una posición de fuerza en el Congreso que permitiría a Sánchez cumplir su promesa: frenar a «las tres siglas de la derecha».

Porque en el pasaje central de su intervención, el presidente había participado a su audiencia de que, en realidad, él prefiere aludir no tanto a esa idea de «las tres derechas» que preconizan otros dirigentes socialistas, como a otra imagen que introduce un matiz distinto, una sutil diferencia. «Sólo hay una derecha», advirtió, «pero con tres siglas». Un rival ideológico al que se refirió un par de veces como «los tres de Colón», en alusión a la plaza madrileña donde PP, Ciudadanos y Vox se manifestaron contra su Gobierno. Una foto que el PSOE utiliza para agitar la movilización de sus bases, como aceptó explícitamente su propio líder. «No demos las cosas por hechas», rogó a sus seguidores, a quienes recordó el ejemplo todavía reciente de las elecciones andaluzas, donde la exigua victoria de su partido dio el poder al PP. «La abstención es la victoria de la derecha», proclamó.

Entraba entonces en la parte última de su discurso, que había ido de más a menos a juzgar por la acogida de su auditorio. En ese tramo final, Sánchez aprovechó para insistir en la idea fuerza que anidaba en el corazón de su mensaje, muy recurrente en alardear de los bautizados como «viernes sociales», como se tiende a denominar a los acuerdos que suele adoptar el Consejo de Ministros que se reúne ese día. Una manera de presumir del legado que deja su Gobierno para España, pródigo por lo tanto en la reivindicación de medidas como la ampliación del salario mínimo, las mejoras en el permiso de paternidad o las destinadas a combatir el cambio climático. Sobre ese espinazo construyó la parte central de su intervención o al menos aquella que concitó mayor entusiasmo entre quienes desbordaban la planta baja de Riojafórum, que le habían recibido al borde del paroxismo y regalaron también su enfervorecido apoyo a Pablo Hermoso de Mendoza y Concha Andreu, candidatos por Logroño y La Rioja, quienes precedieron a Sánchez en el atril con sendos discursos inscritos dentro de la misma línea argumental: el voto para el PSOE permitiría preservar las conquistas que, en su opinión, caracterizan la etapa de Sánchez al frente del Gobierno, aunque llevando a su terreno las políticas de índole nacional.

«Somos socialistas porque aspiramos a una sociedad más justa» pablo hermoso de mendoza | candidato a la alcaldía de Logroño

Así, mientras el candidato socialista a la Alcaldía de Logroño llamaba a crear «una ciudad inteligente, no porque la llenemos de cachivaches, sino porque unamos a la gente creativa», también hacía profesión de fe en su ideología («Somos socialistas porque aspiramos a una sociedad más justa», proclamó), antes de ceder la palabra a Andreu para que insistiera en esa misma idea: «Nos gusta una sociedad que crece pero sobre todo nos gusta una sociedad que crece junta».

La aspirante del PSOE al Gobierno de La Rioja inició su intervención reclamando de Sánchez una victoria en abril que sirviera para allanar el triunfo que desea para su candidatura en mayo, un mensaje que hiló con una petición expresa del voto femenino, según la estrategia exhibida por este PSOE de Sánchez e intensificada a partir de las movilizaciones de cada 8 de marzo. «La única manera de que esta tierra evolucione es que la lidere una mujer», avanzó Andreu. Que puso así en bandeja a su líder la frase con que abrochó el mitin: «El 8M me vinieron a la mente dos palabras: Viva España».