Martín ciñe la media asistencial en Primaria a 33 pacientes por médico

Médicos del centro de salud de La Guindalera./L.R.
Médicos del centro de salud de La Guindalera. / L.R.

La consejera llama a la calma «pese a la proximidad de las elecciones sindicales y los comicios autonómicos y municipales»

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

La titular de Salud, María Martín, ha insistido en el mensaje de que su departamento sigue trabajando para paliar las disfunciones que llevan semanas motivando las protestas en Atención Primaria y que, como ha subrayado, se replican en toda España. La consejera ha rebatido, eso así, algunas de las cifras aportadas por los afectados. En concreto, la de pacientes atendidos diariamente por cada médico de familia y que el colectivo sitúa en una media de 40. «Los datos que ellos mismos vuelcan a través del programa Selene indican que la ratio es de 33, con casos que se rebajan hasta 17 asistencias diarias», ha señalado Martín al tiempo que reconoce «casos puntuales» en los que la tasa llega hasta 50 en algunos centros de salud, focalizados en Logroño y exclusivamente en el caso de ciertos facultativos. «Es verdad que algunos están más sobrecargados de otros, y por ello estamos trabajando centro a centro y con los propios profesionales para una mejor reorganización», ha argumentado subrayando que la problemática tiene un alcance nacional y el papel que puede jugar aquí el personal de Enfermería en Primaria.

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Menos concreta se ha mostrado respecto a las críticas sobre que el tiempo de asistencia por usuario se constriñe a 6 minutos. «La implantación de la receta electrónica, el servicio de Hospitalización a Domicilio y paliativos y la rebaja de la población ha mejorado los tiempos, aunque la asistencia ha crecido por el aumento de la esperanza de vida y la cronicidad de ciertas patologías», ha respondido a preguntas de la prensa haciendo un llamamiento a la calma para despejar la situación. «Entiendo que es difícil ante las elecciones sindicales y los comicios autonómicos y municipales (…) pero el ruido no debe hacer perder la objetividad»