«Logroño debe liderar los proyectos del español»

La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, durante la entrevista. :: juan marín/
La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, durante la entrevista. :: juan marín

Cuca Gamarra Alcaldesa de Logroño. «Debemos adaptarnos a la digitalización, plantearnos por qué unas lenguas se adecuan mejor», afirma

LUISMI CÁMARA

Unidad, influencia y responsabilidad. Tres términos que la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, remarca al hablar de la lengua española y de la participación que Logroño debe tener en los proyectos que se generan en torno al castellano. Una unidad que sirve, en estos tiempos difíciles, «para arreglar muchas cosas». «Un idioma común que -según destaca- debe ayudar a demostrarnos y darnos cuenta de que, a pesar de las dificultades, hemos sido capaces de superar juntos muchas etapas a lo largo de la historia». Una influencia que se debe potenciar para mantener el lugar de privilegio de la comunidad hispana en un mundo cada vez más global. Y la responsabilidad de la capital de la tierra cuna de la lengua castellana para liderar los proyectos que sobre ella se generen. Como Hispadoc, la iniciativa liderada por el Consistorio logroñés, en colaboración con la Universidad de La Rioja y la Fundación Dialnet, y que es la primera base de datos de documentos científicos y divulgativos relacionados con el idioma español y su estudio.

-¿Cómo consigue liderar Logroño un proyecto tan ambicioso como Hispadoc?

-Creímos firmemente en este proyecto desde el principio. En nuestra responsabilidad como ciudad se incluye todo aquello que tiene que ver con la lengua. Lo hacemos desde el convencimiento de que tenemos el deber de cuidar y garantizar el legado que supone ser la cuna del castellano. Y esto va más allá de hablar un idioma. También tiene que ver con impulsar que siga siendo tan potente por sus hablantes y mantenga su riqueza económica. Para conocer el poder y la influencia de la lengua, hay elementos objetivos como el número de personas que la hablan. La nuestra es la segunda más hablada en el mundo, pero su posicionamiento también se mide por qué y cuánto se escribe y se lee en ella. Por eso nos pareció tan interesante Hispadoc. Además, es una manera de darle fortaleza y de defender uno de los elementos que nos identifica como ciudad y región.

«Cuanto más fuerte sea el español, mayor será su capacidad de influencia»

-¿Hacia dónde debe avanzar Hispadoc?

-Dialnet contaba con toda la estructura necesaria para albergar el proyecto. A partir de ahí, es vital generar los lazos y crear las redes de colaboración con otras universidades y organismos. Queremos que Hispadoc sea el referente, la gran biblioteca que recoja todo lo que se ha publicado y se publique sobre la lengua española. La digitalización de estos trabajos en otras universidades y bibliotecas está permitiendo ampliar este gran fondo de contenidos, que ya supera las 77.000 referencias.

-¿Por qué Logroño tiene que intentar siempre ponerse al frente de este tipo de iniciativas?

-Es una responsabilidad que está arraigada en nuestra historia. Cuando se habla de la marca ciudad, no se hace referencia a algo que haya que inventar. Tiene que ver con las fortalezas que se tienen y con lo que se es. La Rioja es lengua y, por lo tanto, Logroño también lo es. Implicarnos en proyectos de estas características es apuntarse al progreso y demostrar nuestra disposición por liderar todo aquello que tenga que ver con el español y ayudar a hacerlo más sólido y garantizar su competitividad en un mundo global. Cuanto más fuerte sea el idioma que hablamos, más importante será lo que hacemos y lo que decimos y mayor será nuestra capacidad de influencia.

-¿Depende el futuro del idioma de la colaboración de la comunidad hispana y de su adaptación al mundo virtual?

-Por supuesto. Uno de los grandes retos es adaptarnos a la digitalización. Debemos plantearnos por qué unas lenguas se han adecuado mejor que la nuestra. Los hispanoparlantes deben ser conscientes de que no pueden quedarse atrás en el mundo virtual. La segunda lengua más hablada debe tener también su reflejo en ese nuevo espacio que es Internet. No es un esfuerzo que concierne a un solo país, engloba a toda la comunidad hispana de las dos orillas del Atlántico.