Interior «acerca» a una presa de ETA a la cárcel de Logroño

Cárcel de Logroño /José Ignacio Gasco
Cárcel de Logroño / José Ignacio Gasco

Marta Igarriz está en prisión desde el 11 de abril de 2005 por tenencia de explosivos y colaboración con banda armada

LA RIOJA

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior ha ordenado el traslado de la etarra Marta Igarriz Iceta de la cárcel de Castellón I a la de Logroño. También se traslada al terrorista Kepa Arronategui Azurmendi de la prisión de Almería a la de Zuera (Zaragoza).

Prisiones, que informa en un comunicado de ambos traslados, detalla que Igarriz, en prisión desde el 11 de abril de 2005, ha cumplido las tres cuartas partes de la condena de 15 años y seis meses que le fue impuesta por tenencia de explosivos y colaboración con banda armada, según recoge Efe en una nota.

El juez de Vigilancia Penitenciaria le concedió el pasado mes de julio el segundo grado tras admitir la legalidad penitenciaria. En agosto, la Junta de tratamiento de Castellón I propuso su traslado a otra cárcel más cerca de su familia.

Covite: «Nada que objetar»

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo Covite no tiene «nada que objetar» al acercamiento de dos presos de ETA a las prisiones de Logroño y Zuera (Zaragoza), aunque ha defendido que, para que los reclusos puedan ser trasladados a cárceles del País Vasco, deben repudiar primero a la organización terrorista.

Representantes de Covite se han reunido esta mañana en Madrid con el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, un encuentro en el que la asociación de víctimas ha expuesto los criterios que defiende para ordenar el acercamiento de presos de ETA.

Covite no se opondrá a que se produzca un «acercamiento progresivo de presos de ETA a cárceles limítrofes al País Vasco», estableciendo como prioridad a los reclusos que no tengan delitos de sangre y haya cumplido la mayor parte de su condena.

Sin embargo, el colectivo establece «una línea roja» para que los internos recalen en alguna de las cárceles que se encuentran dentro del territorio de Euskadi, al entender que «el repudio a ETA debe ser una condición fundamental e ineludible» para que sean trasladados al País Vasco.

Mientras, Kepa Arronategui Azurmendi, recluido en Almería y en prisión desde 1997, cumple una condena de 158 años, 8 meses y 20 días por asesinatos, tenencia de explosivos, daños, pertenencia a banda armada y atentado a la autoridad.

Entre otras penas, fue condenado a 72 años de cárcel por preparar un atentado contra el rey coincidiendo con la inauguración, en octubre de 1997, del museo Guggenheim de Bilbao, en el que murió un ertzaina de un disparo.

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