Una iniciativa que se puede encajar en otras comunidades de regantes

I. G. LOGROÑO.

Además de la comunidad de regantes 'Las Planas' y el Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid, el proyecto BOSOLA implica a otros agentes. Uno de ellos es el Servicio de Infraestructuras Agrarias de la Consejería de Agricultura, desde donde José Luis Soba afirma que el objetivo principal es poder mostrar esta instalación a todas las comunidades de regantes que lo precisen. «Para que conozcan en profundidad sus características y puedan valorar la implantación de esta tecnología en sus zonas de riego», apostilla. «Creemos que, debido a las características de las comunidades de regantes de La Rioja, estas instalaciones de generadores fotovoltaicos pueden encajar perfectamente en la mayoría de los bombeos de nuestro territorio», remata.

Faber 1900, mientras, es la empresa que se ha encargado del grupo operativo, además de ser los responsables del proyecto y de la dirección de la obra. «Tras observar cómo las tarifas eléctricas penalizan a los regadíos, que en los últimos años habían sido diseñados con criterios de riego a la demanda y ahorro de agua pero no energético, tuvimos claro que el siguiente paso era un apoyo del riego con energías renovables», cuenta Javier Gómez Garrido. «Se planteó la posibilidad de formar el grupo operativo y no dudamos un segundo en echarlo a rodar para darle forma sabiendo que teníamos grandes compañeros de viaje y los que faltaban los íbamos a encontrar», añade.

Por último, desde IMEL se recalca la importancia de participar en este proyecto. «Aunque es pronto para hablar de ahorros concretos estimamos que la reducción del consumo energético estará entre el 30 y el 50% respecto a la tarifa actual», apunta Rubén Alcázar, director de la empresa.

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