Hosteleros logroñeses piden acabar con las «normativas restrictivas»

Hosteleros logroñeses piden acabar con las «normativas restrictivas»

Martínez- Bergés ha asegurado que este verano todo el sector de la hostelería de Logroño sufre pérdidas

L.R.

El presidente la Asociación de Hostelería Riojana, Francisco Martínez- Bergés, ha criticado que «normativas restrictivas» en Logroño, como la peatonalización del centro urbano y la reducción de espacios de terraza, «perjudican gravemente a los hosteleros de la ciudad».

Así lo ha explicado en una entrevista con Efe, en la que ha añadido que, por su experiencia como hostelero, «cada vez que el Ayuntamiento de Logroño ha prohibido el acceso en coche a una calle determinada el comercio y la hostelería han salido perjudicados».

«La gente que más compra es la que viene de otros pueblos cercanos y, si se cierra el centro de una ciudad pequeña como Logroño, la gente gastará su dinero en centros comerciales y nosotros también saldremos mal parados«, ha explicado el hostelero.

Ha asegurado que este verano todo el sector de la hostelería de Logroño sufre pérdidas que, según sus datos, van desde un 5 % en los barrios periféricos a un 25 % en el casco antiguo.

«El verano está siendo mucho más flojo que el anterior para todos los bares y restaurantes de Logroño y, en lo va de año, ningún mes ha sido mejor que el anterior», ha detallado el presidente de esta Asociación, quien ha señalado que el mes de agosto está siendo «muy tranquilo».

Martínez-Bergés ha manifestado que otro de las principales motivos de la pérdida de clientela son las «duras» limitaciones del Ayuntamiento de Logroño respecto a los horarios de cierre en los bares.

«En los últimos años, el Ayuntamiento ha otorgado a los nuevos bares la licencia 'restringido B', que obliga a los dueños a cerrar su negocio a las 00:30 horas, lo que ha provocado que muchos autónomos hayan pedido la licencia de restaurante«.

El hostelero ha asegurado que «los empresarios están 'temblando' porque no saben cuándo va a cambiar la normativa o si les van a poner nuevas restricciones» y ha destacado la valentía de muchos autónomos «para invertir en un bar o en un restaurante».

Ha incidido en que «los políticos están empeñados en poner la zancadilla a los pequeños empresarios y autónomos» y ha afirmado que «han convertido calles emblemáticas del turismo como Laurel y San Juan en un paseo».

Respecto a la nueva ordenanza de terrazas, aprobada el pasado mes de febrero, que obliga a bares y restaurantes a reducir en torno a un 30 % la superficie de estos espacios, Martínez-Bergés ha reiterado que «el espacio de las terrazas debe ir en función de los metros cuadrados que tenga el local».

«No es lógico que un local de 30 metros cuadrados tenga una terraza de 150 metros, pero los políticos no pueden recortar nuestros derechos cuando les venga en gana, están jugando con una baraja y cambian las cartas cuando les da la gana», ha dicho el presidente de la Asociación, incluida en la Federación de Empresarios de La Rioja (FER).

Martínez-Bergés ha puesto de ejemplo a ciudades «emblemáticas» como Toledo, Salamanca y Valladolid, cuya normativa de terrazas contempla la instalación de grandes sombrillas para amortiguar el ruido por la noche.

«Vamos a contemplar nuevas iniciativas», ha explicado el empresario, quien ha añadido, que «si desde el Ayuntamiento nos piden una serie de medidas y las cumplimos, nos deberían dejar ampliar nuestro horario de terraza«.

Ha añadido que «se debe llegar a un pacto entre hosteleros y vecinos», aunque ha detallado que, «a pesar de que desde la Asociación han reunido en dos ocasiones con el Ayuntamiento, la multitud de normativas divididas en las diferentes concejalías hace más complicado llegar a un acuerdo».

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), dos de cada tres contratos firmados en la hostelería riojana no duran ni una semana, aunque Martínez-Bergés ha defendido que se puede combatir la precariedad en este sector «si hubiese las normativas respetaran a los hosteleros».

«Medidas como reducir la superficie de terraza en un 30% en los bares de Logroño no sólo no favorecen la contratación indefinida sino que nos aboca a despedir a personal porque tenemos menos mesas que servir», ha asegurado Martínez Bergés.

El hostelero ha reiterado que, en verano, a la clientela «le gusta estar tranquilamente en la terraza» y ha expresado su descontento con esta medida, la cual «puede hacer desaparecer de golpe en Logroño casi 400 puestos de trabajo».