Homenaje a Roberto Iglesias con sus poemas inéditos

La obra y memoria del escritor y periodista astur-leonés clausura hoy las XXI Jornadas de Poesía en Español

Roberto Iglesias, Manolo de las Rivas (centro, sentado) y el fotógrafo Rocandio./Enrique Del Río
Roberto Iglesias, Manolo de las Rivas (centro, sentado) y el fotógrafo Rocandio. / Enrique Del Río
Estíbaliz Espinosa
ESTÍBALIZ ESPINOSALogroño

«Roberto era muy respetuoso con los ritos, sobre todo si estaban envueltos en afecto, pero tengo la convicción de que un homenaje no le haría ninguna gracia», opina el editor Alfonso Martínez Galilea. Con todo, él mismo y Francis Quintana, protagonizan esta tarde el homenaje que se rinde al escritor y periodista Roberto Iglesias, fallecido el pasado 15 de febrero, en el marco de las XXI Jornadas de Poesía en Español.

En esta cita, la que cierra la presente edición de las jornadas, Quintana leerán poemas del autor astur-riojano seleccionados por Martínez Galilea, buena parte de ellos inéditos. Como explica este último, «hay un periodo de la obra de Roberto, entorno a 1985, del que curiosamente no ha quedado ningún libro. Y no me lo explico, porque fue su época de mayor actividad en todos los terrenos». Tras husmear en su material, el editor ha dado con una serie de poemas inéditos de Iglesias de estos años desperdigados en revistas, que son los que hoy centrarán la lectura en la Biblioteca Rafael Azcona. Es más, no descarta la edición de este material en el futuro.

Jonathan Herreros

Sobre la figura de Roberto Iglesias, maestro y amigo de ambos, Francis Quintana no duda en considerarlo un «pilar poético y literario de esta ciudad». Y más que del poeta habla del hombre cuando destaca su generosidad y capacidad de entusiasmo. «Roberto era capaz de llevarte por caminos increíbles y hacerte reconocer a ti mismo».

Alfonso Martínez reconoce en él al autor del primer libro de poesía moderna publicado en La Rioja. «No ha dejado discípulos, pero nos ha marcado a todos», añade refiriéndose a sus seguidores, y muy especialmente al grupo de poetas que se dio en llamar Escuela de Logroño. Tanto Iglesias, como Manuel de la Rivas y Ramón Irigoyen dieron cuerpo a esta 'escuela', reuniendo a una serie de gente más «influida por su actitud que por su poesía concreta». La actitud y la formación fue lo que determinó la influencia de estos maestros, opina el editor riojano.