El Gobierno central avala la línea eléctrica Haro-Alcocero y descarta su soterramiento

El Gobierno central avala la línea eléctrica Haro-Alcocero y descarta su soterramiento

El nuevo eje, que no invadirá los viñedos protegidos por la ILP, no se desdoblará en La Rioja al aprovechar la conexión existente Laguardia-Miranda

María José González
MARÍA JOSÉ GONZÁLEZLogroño

El Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha emitido una declaración de impacto ambiental (DIA) favorable a la línea eléctrica de 220 kilovoltios (kV) entre Haro y Alcocero de Mola (Burgos) promovida por Red Eléctrica de España (REE). Esta DIA, que publicará de forma inminente el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece condiciones que REE incluirá en el proyecto, entre ellos, realizar en el entorno de la subestación de Haro (de la que partirá el nuevo eje) y durante 2,5 kilómetros, una única línea (lo que técnicamente se denomina 'compactación') que incluya los circuitos ya existentes que vienen de Miranda de Ebro-Laguardia y los nuevos que se dirigirán hacia Alcocero de Mola.

El Gobierno «ha analizado diversas alternativas y ha optado por esta opción descartando el soterramiento dado que medioambientalmente se hace una brecha sobre el territorio» y «su mantenimiento y la resolución de averías resultan más complejos que si se trata de una línea aérea». Así lo explica el delegado de REE en La Rioja, Aragón y Cataluña, José Ignacio Lallana, quien comenta que las obras podrían comenzar en el 2022 y su coste rondará los 20 millones de euros. En su opinión, el trazado definitivo «es el mejor desde el punto de vista ambiental y social, y -subraya- no interfiere en ningún caso en la zona del plan especial de protección del paisaje vitícola que recoge la iniciativa legislativa popular que se tramita actualmente en el Parlamento de La Rioja».

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La Plataforma en Defensa del Paisaje del Rioja, principal impulsora de esta ILP junto con el Ayuntamiento de Haro y otras entidades, como clubes, bodegas y artistas riojanos, solicitó la protección de cerca de mil hectáreas en las que se concentran los viñedos históricos: los meandros Zaco y Tondón, y las zonas comprendidas entre el norte del río Tirón y la margen izquierda del Ebro. El Parlamento de La Rioja aprobó por unanimidad en noviembre del año pasado tomar en consideración esta ILP para que una comisión formada por los portavoces de los grupos políticos debata, mediante la presentación de enmiendas y consultas con expertos, la redacción de la ley que se pretende elaborar y aprobar. Cuando ese proyecto de ley esté consensuado volverá al pleno del Parlamento para que sea votado y, si obtiene luz verde, el Gobierno de La Rioja deberá aplicar esas normas de protección del paisaje del viñedo de Rioja.

El proyecto para crear una nueva línea de alta tensión entre Haro y Alcocero de Mora se remonta al 2011 y, de hecho, estaba recogido en la planificación de la red de transporte de energía eléctrica 2008-2016 autorizada por el Consejo de Ministros. Finalmente, la nueva infraestructura se pospuso debido a la crisis (las previsiones de consumo se desplomaron al pasar de crecimientos anuales del 5% a decrecimientos puros y duros), quedando incluida en el anexo II de la Planificación 2015-2020, lo que le asegura figurar en la siguiente programación, la correspondiente al periodo 2020-2025. En este sentido, Lallana estima que las obras físicas podrían comenzar dentro de cuatro años, dado que a este plan le resta concluir diversos procedimientos administrativos, entre ellos, su adaptación a la DIA y la aprobación del proyecto de ejecución.

El delegado territorial de REE insiste en que esta línea de 200 kilovoltios, que partirá de la subestación de Haro, «es necesaria para completar el mallado eléctrico y aumentar la seguridad de suministro eléctrico en la zona norte de La Rioja». De hecho, «vendrá a reforzar el mallado que ya se hizo en el 2013 al conectar entre las subestaciones de Santa Engracia y El Sequero los ejes que discurren entre Puentelarrá-La Serna (220 kV) y Barcina-La Serna (400 kV), una actuación que fue muy importante para reforzar el suministro eléctrico en La Rioja y que ahora es conveniente completar en el entorno de Haro».

La propuesta de REE generó un fuerte rechazo social por la amenaza al paisaje. Consiste en un trazado de doble circuito de 47 kilómetros de longitud, de los que 17 discurren por La Rioja. De ellos, como ordena la DIA, 2,5 kilómetros deberán aprovechar la línea ya existente entre Laguardia y Miranda de Ebro, «una medida de integración paisajística y menos agresiva». Para acometerlo, REE deberá sustituir siete postes que no serán más altos, pero sí más voluminosos en las crucetas (brazos) para que sean capaces de transportar los cables de ambas líneas.

Repotenciación

Al margen de este asunto, el delegado territorial de REE confirma que el grupo «ha concluido la repotenciación de toda La Rioja, una actuación con escaso impacto, que no crea servidumbres y aumenta la capacidad, a falta del eje Quel-El Sequero», para el que esperan contar con autorización antes de fin de año.

La red de transporte eléctrico en La Rioja tiene 271 kilómetros (el 0,6% de los que hay en España): 115 de 400 kV y 156 de 220 kV, así como ocho posiciones de 400 kV y 30 de 220 kV. REE considera que La Rioja tiene «un sistema eléctrico adecuado a sus necesidades actuales» y «los trabajos realizados en los últimos años garantizan la buena calidad de suministro de la que goza ahora esta zona». Entre ellos están la línea 220 kV El Sequero-Santa Engracia y la subestación Santa Engracia 400/220, que han servido para mallar el eje de 220 kV con el de 400 kV en la zona de mayor consumo eléctrico de La Rioja. La subestación de Haro ha servido para mejorar el servicio y el apoyo a la distribución en La Rioja Alta.

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