Las forenses ven «compatible» el relato del exalumno con los abusos que denuncia

El juicio contra el exprofesor logroñés de Gaztelueta quedará hoy visto para sentencia. :: fernando gómez/
El juicio contra el exprofesor logroñés de Gaztelueta quedará hoy visto para sentencia. :: fernando gómez

Las cuatro peritos de la Audiencia dan validez a su testimonio, mientras dos expertos de la defensa apuntan a una «falsa memoria» del joven

K. DOMÍNGUEZ BILBAO.

Cuando J.C. cumplió la mayoría de edad, en 2015, presentó en los juzgados una querella contra uno de sus antiguos profesores del colegio Gaztelueta por abusos sexuales. Los hechos que denunciaba se habían producido cinco años antes y de ellos no había ni testigos ni evidencias físicas. Así que para analizar la «credibilidad de su testimonio», el juez de instrucción ordenó a cuatro peritos judiciales -dos psicólogas y dos médicas forenses- que se entrevistaran con él joven y emitieran un informe.

Ayer, en la quinta jornada del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Vizcaya contra ese docente logroñés, las mismas cuatro profesionales -«peritos de carácter independiente», dejaron claro en la vista- declararon ante el tribunal y se ratificaron en las conclusiones a las que llegaron durante la instrucción.

Las dos psicólogas, pertenecientes a la Unidad de Valoración Forense Integral, aseguraron que el relato del joven «contiene criterios propios de realidad y tiene elementos compatibles con situaciones experimentadas personalmente frente a otras que han podido ser producto de la imaginación o elaboración interna». Es decir, que la denuncia de abusos sexuales que realiza el exalumno, y que ya expuso en la primera jornada del juicio, es veraz. «Es consistente, coherente y con ausencia de contradicciones», detallaron.

Para respaldar esta tesis, las dos expertas apuntaron, además, que el joven presentaba en el momento de la exploración -finales de 2015- una «huella psíquica compatible con la que originan hechos como los denunciados» y que aporta un «relato claramente vivido», lo que chocaría con la hipótesis de la defensa sobre la «falsa memoria» que habría generado el propio J.C. El término 'compatible' volvió a escucharse una tercera vez en la sala cuando las dos médicos forenses, miembros del Instituto Vasco de Medicina Legal, expusieron las conclusiones de su informe. Tras entrevistarse con el joven, concluyeron que presentaba un «diagnóstico de estrés postraumático» que, según su criterio, es «compatible con la vivencia de hechos como los relatados». Durante su declaración, las cuatro expertas describieron que entre el profesor y el alumno se creó una «relación de dominación y sometimiento», de «poder-sumisión» y «aislamiento», no sólo por lo que ocurría en el interior del despacho del docente, sino también por el acoso que el joven denuncia que se producía en su clase, cuando los compañeros se «burlaban» de él y lo ridiculizaban».

Las tesis de las forenses se vieron reforzadas por la declaración, a propuesta de la Fiscalía, de Beatriz Salazar, la psicóloga privada que en 2011 emitió el primer informe valorativo sobre el testimonio de J.C., al que dio «credibilidad». «Era consistente, coherente y apuntaba veracidad», ha informado la experta.

Inadecuado y contaminado

Para contrarrestar esos testimonios y plantear al tribunal una explicación alternativa a la denuncia del joven, la defensa del profesor logroñés de Gaztelueta presentó ayer la pericial de dos especialistas en psicología del testimonio, que han evaluado la tarea profesional realizada por las forenses y la especialista privada. Las afirmaciones de Antonio Manzanero, doctor en Psicología y profesor de la Universidad Complutense, y Rocío Vallet, docente en la de Comillas, ayer en la sala fueron contundentes. A su entender, el trabajo de esas cinco expertas presenta «deficiencias» porque emplearon protocolos, metodologías y criterios inadecuados. Además, creen que el relato de los hechos del joven estaba «contaminado» por su interactuación con familiares y profesionales a lo largo de los años. Por ello, las conclusiones a las que han llegado las forenses y la psicóloga basadas en las entrevistas personales quedan invalidadas.

Manzanero y Vallet estiman que en este caso ha habido muchos «factores de influencia que han podido distorsionar el recuerdo» de la víctima. «No se trata de saber si (el denunciante) dice la verdad o miente. Lo importante es saber si lo que recuerda se corresponde con lo que pasó», argumentó Vallet. «Me sorprende que aquí se hable con tanta seguridad de los hechos ocurridos cuando en realidad no hay ninguna certeza. Científicamente, no hay forma de saberlo. Nosotros creemos que hay muchas probabilidades de que eso no fuera así», recalcó. A su entender, el tribunal no puede descartar la hipótesis de que el origen de la declaración del exalumno sea una «falsa memoria» generada durante las pesadillas o las alucinaciones que sufrió.

Ayer finalizó la parte testifical de la vista, y sólo resta que hoy Fiscalía, acusación particular y defensa presenten sus conclusiones definitivas. El Ministerio Público ha dejado entrever que podría modificar su calificación provisional, en la que solicitaba una pena de tres años para el profesor por un delito continuado de abuso sexual.

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