Las exportaciones riojanas acusan el golpe de la contracción económica de Alemania

Stand de las bodegas de Rioja en la Feria Internacional de Vinos ProWein de Düsseldorf. :: m. holz/
Stand de las bodegas de Rioja en la Feria Internacional de Vinos ProWein de Düsseldorf. :: m. holz

Las ventas de La Rioja al mercado germano descendieron entre enero y mayo el 0,3% y no llegaron a los 97 millones de euros

María José González
MARÍA JOSÉ GONZÁLEZLogroño

Alemania, la primera economía de la zona euro, se ha resfriado y, lo que parece inevitable, va camino de la congelación. El PIB germano cayó el 0,1% en el segundo trimestre del año y, si lo vuelve a hacer en el tercero, el país estará técnicamente en recesión con el riesgo de contagio al resto de Europa.

Con todo, los efectos de esta parálisis ya se están dejando sentir en La Rioja, según los datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. El ritmo de las exportaciones de las empresas de la región a Alemania, su segundo principal cliente, bajó entre enero y junio el 0,3% comparado con el mismo periodo del 2018. Un estancamiento que contrasta con el crecimiento de los negocios en Francia (11%), Portugal (8,4%), Italia (3,5%) -a pesar de las sempiternas dudas que genera- e, incluso, del Reino Unido, que en pleno pulso con la UE a cuenta del brexit duro, ha comprado el 12,9% más de bienes a La Rioja en comparación con los cinco primeros del año pasado.

Las semimanufacturas (conservas vegetales y cárnicas, principalmente), la alimentación y las bebidas, las manufacturas de consumo (textiles, calzado, cuero...) y los bienes de equipo y los componentes para la industria de la automoción copan el 98,5% de las ventas riojanas a Alemania, donde la industria del automóvil está sufriendo un parón por la incertidumbre en torno al diesel y las normativas sobre emisiones. Mientras, algo más de ocho de cada diez euros que La Rioja compra a los productores germanos corresponden a bienes de equipo (electrodomésticos, electrónica, muebles...), semimanufacturas y también alimentos y bebidas.

No obstante, y pese al descenso de las exportaciones riojanas a Alemania durante los cinco primeros meses de este año, el saldo final continúa siendo positivo. En términos absolutos, algo más de 18,2 millones de euros. El ejercicio con una balanza más favorable para la comunidad fue el del 2016 (31,6 millones), mientras que el que registró una horquilla más estrecha fue el del 2010 (7,44 millones). También en el 2016 se anotó el récord de exportaciones a Alemania, con algo más de 106 millones, mientras que el suelo se computó en el 2009, en plena crisis, con 53,93 millones.

Y otro nuevo terremoto económico, con epicentro teutón, amenaza con colapsar al resto del continente, incluida España. «El escenario es incierto y los datos de las exportaciones nos preocupan», admite la consejera en funciones de Desarrollo Económico, Leonor González Menorca, quien pone el acento en que «lo que necesitamos para sortear estas situaciones es contar con empresas de alto valor».

Reconocer la realidad

«Esto nos va a afectar de una manera muy importante», advierte, por su parte, el presidente de la Federación de Empresas y de la Cámara de Comercio de La Rioja, Jaime García-Calzada. Además de las auxiliares del automóvil, el representante empresarial subraya el impacto de la recesión de Alemania sobre el turismo: «Es el tercer país que más turistas aporta a España, que dejarán de venir porque los alemanes, cuando se enfrentan a situaciones económicas tan delicadas, evitan gastar en el exterior para hacerlo en su país».

García-Calzada manifiesta la preocupación de las empresas riojanas por «lo que se nos viene encima» y critica que, «sólo ahora, parece que nuestros políticos han empezado a reconocer la realidad». Una falta de acción que contrapone a la actitud de las autoridades germanas que «ya han anunciado la inyección de 50.000 millones para impulsar las inversiones y la demanda interna, así como incentivos fiscales para las pymes y medidas de flexibilización del mercado laboral con el objetivo de evitar una cascada de cierres de empresas».