EUROPA, CONTRA LAS PRÁCTICAS DESLEALES EN LA CADENA ALIMENTARIA

EUROPA, CONTRA LAS PRÁCTICAS DESLEALES  EN LA CADENA ALIMENTARIA

Llegó septiembre y con él el nuevo curso político. Los últimos meses de esta legislatura europea se presentan cargados de asuntos de gran relevancia en materia agrícola. Además de la reforma de la Política Agrícola Común, de la que soy ponente principal en el Parlamento Europeo, otro asunto de importancia vital para el campo es la lucha contra las prácticas desleales en la cadena alimentaria.

Tras más de una década en la que el Parlamento Europeo ha venido solicitando la redacción de una legislación común en esta materia, la Comisión Europea se ha mostrado por fin dispuesta a dar un primer paso para solventar los desequilibrios que se presentan en la cadena alimentaria. Si bien es cierto que, personalmente, hubiese preferido que se tratase de un reglamento de aplicación directa y no una directiva de mínimos, valoro muy positivamente este paso hacia delante que supone el texto propuesto por Bruselas.

El Parlamento ya empezó antes del verano a debatir la propuesta y uno de los asuntos que más preocupan es el limitado ámbito de aplicación de la nueva normativa. La Comisión ha optado por restringirlo a las relaciones entre proveedores de pequeño o mediano tamaño y los grandes compradores. Desde mi punto de vista, esto es a todas luces un error dadas las ilimitadas posibilidades prácticas existentes en la realidad del comercio. Con el texto propuesto se estarían obviando los desequilibrios que también se producen en las relaciones entre proveedores de gran tamaño y los pequeños negocios de venta al por menor que se tornan en muchas ocasiones en la indefensión de estos últimos. Para solventar esa laguna desde el PP hemos planteado enmiendas que van en la línea de proteger a todos los operadores de la cadena alimentaria sin distinción.

Otro asunto fundamental que el ejecutivo comunitario ha omitido en su propuesta son los casos de venta a pérdidas, que son actualmente objeto del mayor número de denuncias en los Estados miembros. Creo que es necesario introducir una legislación europea clara al respecto ya que la normativa comunitaria no protege aún a las víctimas de esa práctica desleal

Por otra parte, creo que es necesario un sistema lo más armonizado posible de sanciones y que sean suficientemente disuasorias en todos los Estados miembros.

España ha sido pionera en legislar en materia de prácticas desleales en la cadena alimentaria, pero a nivel europeo, la normativa se encuentra aún muy lejos de ofrecer una protección adecuada de nuestras exportaciones fuera del mercado nacional.

Tengo una gran confianza en la labor que también van a desempeñar otros parlamentarios europeos durante el trámite de este documento, por lo que espero que el texto final recoja las demandas del sector agroalimentario en su conjunto.

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