La entrada de Unidas Podemos en la Mesa del Parlamento amenaza con excluir a Cs

Baena, ayer en el hemiciclo junto al resto de los integrantes del Grupo Parlamentario Ciudadanos. :: s. t./
Baena, ayer en el hemiciclo junto al resto de los integrantes del Grupo Parlamentario Ciudadanos. :: s. t.

Baena reclama un papel acorde a su peso en las urnas y acusa al PSOE de «negociar a oscuras» sillones con la formación que aglutina a Podemos, Izquierda Unida y Equo

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

Después de la conformación de los ayuntamientos el pasado fin de semana, la siguiente escala en la negociación política tras el 26M pasa por el Parlamento de La Rioja. En juego están los cinco puestos de la Mesa, cuya presidencia se da por hecho que ocupará el PSOE. El resto sigue en el aire, aunque los mensajes provenientes de Martínez Zaporta y el protagonismo que reclama Unidas Podemos apuntan a que la formación de Raquel Romero asumirá uno de los asientos pese a contar sólo con dos diputadas y la legislatura pasada, con cuatro escaños, quedó fuera del órgano de gobierno del hemiciclo.

En ese contexto, el puesto que ha venido ocupando Cs está más que en el aire ante un equilibrio de fuerzas que no exige su concurso para conformar una mayoría. El cabeza de lista de la formación naranja, Pablo Baena, advirtió ayer en esa dirección en la primera reunión de su grupo parlamentario antes de la puesta de largo de la Cámara el próximo jueves. «No sería comprensible para nadie que Cs no esté en la Mesa, máxime cuando Unidas Podemos forma grupo mixto y nosotros obtuvimos en las urnas una amplia representación», afirmó al tiempo que lanzó una dura crítica al PSOE: «Está negociando a oscuras sillones solo con UP». Desde su punto de vista, Concha Andreu ha optado por el «rodillo» con el resto de grupos, mirando en exclusiva y por interés propio a la coalición que integran Podemos, IU y Equo.

Sin acuerdo en los gobiernos municipales que acaban de conformarse, todo parece señalar que las relaciones entre PSOE y Cs siguen la misma tónica en el ámbito autonómico y el partido naranja puede pasar de ser determinante en el Parlamento a desempeñar un papel residual con las mismas cuatro actas. Un escenario que se traduciría en no estar presente en la Mesa tras haber disfrutado de la vicepresidencia primera, con la capacidad decisoria y económica que ello implica.

«No sería comprensible para nadie que Cs no estuviera en la Mesa cuando tenemos una amplia representación» Pablo Baena | Ciudadanos

La coyuntura es inversa a la que se dibujó en el 2015. Entonces, el bloque de la derecha ocupó tres de los asientos -con el PP en la presidencia más la secretaría primera y Tomás Martínez (Cs) flanqueando a Ana Lourdes González- y el resto correspondió al flanco de la izquierda que finalmente copó sólo el PSOE.

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