El examen clave

Los días 6, 7 y 8 los alumnos se examinarán de la EBAU en la UR y el IES Quintiliano de Calahorra. /Justo Rodriguez
Los días 6, 7 y 8 los alumnos se examinarán de la EBAU en la UR y el IES Quintiliano de Calahorra. / Justo Rodriguez

1.262 jóvenes se enfrentan esta semana en La Rioja a la prueba que cribará su acceso a la universidad | Educación y colectivos de padres de La Rioja coinciden en su demanda de que se unifiquen criterios en todas las regiones para evitar 'injusticias' en las notas finales

MARÍA CASADOLogroño

Hay momentos clave en la carrera profesional y uno de ellos llega cuando se vislumbra la universidad en el horizonte. En la primera semana de junio, habitualmente, una cita está marcada en rojo para quienes aspiran a cursar estudios superiores: las pruebas de acceso a la universidad, antaño llamada Selectividad, después PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) y desde el curso pasado EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a Universidad).

Y esa cita llega esta semana: arranca el miércoles día 6, con el examen de Lengua castellana y Literatura. A partir de ahí, tres días de pruebas para 1.262 alumnos que tratarán de superar la EBAU en La Rioja, 108 más que el curso anterior, cuando se estrenó la EBAU con esa denominación. «Hemos observado un incremento de estudiantes inscritos en la prueba respecto al curso pasado y eso es algo significativo ya que hasta ahora se tenía una tendencia si bien ligeramente decreciente o muy estable», señala Miguel Ángel Fernández, director General de Educación de La Rioja.

Vuelta a la normalidad

Esto, explica Fernández, «puede deberse a que ya la EBAU se conoce, mientras que el año pasado era el primero y hubo algunas personas que pudieron tener reparo a que fuera una prueba muy diferente, pero, cuando se ha visto que es una evaluación muy similar, pues se ha vuelto a la normalidad».

Son, efectivamente, las sensaciones que transmite la EBAU: distinto nombre y pocas diferencias respecto a la PAU. Una de las escasas variaciones es la que se ha incluido esta edición: «La principal novedad es que la segunda lengua extranjera, francés, alemán, italiano o portugués (en La Rioja principalmente francés) forma parte de la fase voluntaria. Es decir, en la parte obligatoria se concurre por Inglés y en voluntaria, si se quiere, pueden examinarse de la segunda lengua extranjera», precisa el director General de Educación. «En lo demás, apenas hay diferencias al año anterior», añade.

¿Ha quedado entonces la EBAU en nada tras la paralización de la reforma que proponía la discutida LOMCE? Miguel Ángel Fernández contextualiza la situación: «Realmente todo deriva del proceso histórico, coyuntural también, de una situación compleja, puesto que la LOMCE establecía una evaluación final de Bachillerato que era necesario superar para obtener el título de Bachiller; paralelamente, las universidades que quisieran podían establecer sus propias pruebas de admisión...

Pero esa implantación se quedó paralizada en pro de alcanzar un acuerdo de pacto educativo. Y hasta que se consiguiera ese pacto se optó por una prueba, la EBAU, que intentara, respetando los principios de la LOMCE, que se pareciera lo más posible a la PAU».

«Entendemos que la EBAU es temporal, ya que apenas nada cambia sobre la PAU», dice Miguel Ángel Fernández MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

Eso ha hecho que se mantengan incluso los criterios de puntuación (hasta 14) y que la prueba suponga el 40% de la nota de corte y el 60% la de Bachiller. Aunque no todo continúa igual. «Hemos visto que la EBAU no se ha implantado de manera homogénea en todas las Comunidades Autónomas», recalca Fernández, recordando la petición que su consejero ha hecho de esa uniformidad en el ámbito nacional. «Debería de ser de la misma dificultad en todas las regiones, porque, si no, se está perjudicando a los alumnos donde se ponen niveles de exigencia elevados...», apunta, al tiempo que recuerda que la PAU también padecía esas diferencias.

FAPA denuncia «el alto coste para las familias en La Rioja de la EBAU, superior a otras regiones» ALBA GÓMEZ /GRADO DE ENFERMERÍA (ur)

¿Fracaso educativo o tarea pendiente de solucionar? «Es una tarea pendiente. La EBAU actual debe ser temporal, ya que no hemos cambiado significativamente nada respecto a la PAU hasta ver cómo perfilar esa prueba de acceso a la universidad y unificarla en su dificultad en toda España», concluye el director General de Educación en La Rioja.

Fechas de ansiedad

Pero, ¿cómo ven todo ello los padres, uno de los colectivos que más intensamente vive este momento clave en el futuro del alumno? «En las familias son fechas de ansiedad; es una prueba importante y el paso de los chavales a una fase más adulta», reconoce Eduardo Rojas, presidente de FAPA Rioja (Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Centros Públicos de La Rioja).

En lo referido al examen en sí, coincide con Educación en la necesidad de mayor unificación nacional. «Es una prueba importante, de clasificación en la vida, y habría que intentar homogeneizar lo más que se pueda. En Castilla y León son muy combativos con ello porque se considera que sus pruebas son más difíciles, pero en general, habría que intentar corregirlo y hacer una prueba lo más parecida posible, sobre todo por justicia a la hora de dar igualdad a todos los alumnos en el acceso a la universidad», subraya Rojas.

Por otro lado, el presidente de FAPA lamenta que «hace tiempo que segundo de Bachillerato se ha convertido en una academia para aprobar la PAU, antes, y la EBAU, ahora, más que para aprender asignaturas y temáticas. Y esta tendencia va a más». Pero las reivindicaciones de FAPA no quedan ahí, también hay críticas a la cuantía de las tasas.

«Denunciamos el alto coste que conlleva para el alumno y su familia la EBAU, que en La Rioja alcanza los 192 euros (con 2 optativas), mientras que en otros lugares es menor». Algunos ejemplos: 130 euros en Asturias, 124 euros en Aragón, 102 en Madrid, 70 en Castilla-La Mancha o 65 euros en Galicia.

Satisfechos por el alto grado de aprobados en la EBAU, sin embargo, desde FAPA piden no conformarse y mejorar otras cifras. «La EBAU bate récord de aprobados pero la mitad de los bachilleres se queda en el camino.

Llegar a la prueba de acceso a la universidad es ya todo un reto. El Bachillerato fagocita estudiantes. El gran corte es el que se produce al cierre de la educación obligatoria. Si el objetivo compartido de 2.000 estudiantes era acceder a un grado universitario, casi la mitad de ellos se han quedado por el camino. Ahí hay un gran problema que debemos analizar y solucionar», concluyen.

Prueba única, la reivindicación

Desde CONCAPA Rioja (Confederación de APAs y AMPAs de Colegios Concertados de La Rioja), reconocen que «poco queda ya de la propuesta inicial de la LOMCE acerca de la EBAU. A día de hoy no existe gran diferencia, ya que los principios que se planteaban inicialmente se han ido retirando. Si acaso algunas diferencias a la hora de escoger las asignaturas que computan para la nota final».

Y surge de nuevo la misma cuestión: «El problema que tiene el sistema actual y que arrastramos desde hace décadas es que los niveles de exigencia tanto en Bachiller como en la EBAU varían mucho de un lugar a otro», apunta Carlos Torres, presidente de CONCAPA. Esto, indica, «perjudica a los alumnos y alumnas de los lugares donde la exigencia es mayor, como pasa en La Rioja».

1.262 alumnos

de La Rioja se enfrentan este curso a la convocatoria ordinaria de las pruebas de la EBAU.

Ante ello, opinan que «si cada universidad; o, mejor dicho, cada facultad, hace sus propias pruebas de admisión, como ya hacen algunas privadas sobre todo en Medicina, la ventaja es que esa desigualdad desaparece, pero el problema es que obliga a las familias a recorrerse la geografía española haciendo pruebas de acceso».

Por eso, desde CONCAPA, se unen en las demandas al resto de fuentes consultadas y subrayan la misma reivindicación: «La solución pasa por unificar mejor los contenidos y criterios de calificación, tanto del Bachiller como de la EBAU, en todo el territorio nacional».

98,9% de los alumnos

que se presentaron el año pasado a la EBAU en La Rioja la aprobaron.

Así, en este contexto, se celebrará, desde el miércoles y hasta el viernes, la EBAU en La Rioja, en convocatoria ordinaria; una prueba que el año pasado aprobó el 98,9% de los alumnos. Las notas provisionales se conocerán el 18 de junio y la convocatoria extraordinaria, para quienes no superen la primera tentativa, se desarrollará el 4, 5 y 6 de julio.

Alba Gómez / Grado de enfermería (UR) «La enfermería es de las profesiones donde se necesita vocación»

Año tras año, desde hace un tiempo, el Grado en Enfermería (adscrito a la Universidad de La Rioja) es el que más solicitudes recibe. El curso pasado fueron 847 las inscripciones para 75 plazas y la nota de corte la segunda mayor (10,322). Una de las que pidió plaza fue Alba Gómez (18 años, Albelda), pero a la primera no lo consiguió y quedó en lista de espera. «Tenía otras opciones, como Soria, donde me cogieron, pero en septiembre me confirmaron que entraba en la UR y no lo dudé», cuenta ahora, en plena época de exámenes finales.

Alba Gómez en la facultad de Enfermería.
Alba Gómez en la facultad de Enfermería. / Jonathan Herreros

A pesar de estar en su primer curso, Alba está entusiasmada con su futura profesión. «Lo tenía muy claro, es vocacional, y creo que es una de esas profesiones donde se necesita esa vocación porque hay momentos que no son sencillos», apunta. En su caso, le gustaría especializarse en Obstetricia (Matrona), que es una de las ramas que pueden cursarse en la UR una vez terminado el Grado. «Mi objetivo es ser matrona, pero luego todo se verá», explica.

Ahora que apura sus últimas evaluaciones, «en exámenes, tanto en el primer trimestre como en éste, he sufrido mucho», Alba admite que está muy contenta en Enfermería y que todo es muy diferente al instituto. «Parece increíble todos los conceptos que hemos aprendido en un solo curso..., no quiero imaginar todo lo que queda».

Daniel Barrón / Grado en Derecho (UR) «La EBAU es importante, pero hay que estar tranquilo: es el reflejo de lo hecho en el curso»

Daniel Barrón (18 años, Logroño) no tenía nada claro qué hacer cuando terminara segundo de Bachillerato. En su caso no era una cuestión de notas o de problema a la hora de elegir la universidad deseada... Su problema era que le gustaban a la vez carreras tan diversas como Medicina, ADE o Derecho, entre otras.

«No sabía qué hacer, miré distintas universidades y titulaciones, y al final decidí que este año que me daba para probar prefería quedarme en Logroño y empezar con Derecho», explica el joven, inmerso en los exámenes de primero de Grado de Derecho, en la Universidad de La Rioja. Precisamente, esta es una de las cinco titulaciones más demandadas el año pasado y que ha recuperado el tirón.

Daniel Barrón, en el edificio Quintiliano, de la UR.
Daniel Barrón, en el edificio Quintiliano, de la UR. / Jonathan Herreros

¿Y cómo está siendo la experiencia? «Estoy contento, me parece interesante la carrera y eso es lo más importante. Espero terminarla». ¿Y después? «Pues no lo sé, pero siempre me ha llamado la atención el Derecho Penal, y no descarto un Máster de Criminología de cara a ser Inspector... Pero ya lo iré viendo».

Haciendo balance de su primer año de universidad se queda con la libertad: «Viene bien después de la ESO y Bachiller». «Al principio –continúa– tienes dudas de cómo será y estás impresionado, pero luego te acostumbras».

Con la perspectiva que da el tiempo, ahora que llega la EBAU para otros chavales, Daniel les da un consejo: tranquilidad. «Está claro que es un examen muy importante, pero hay que estar tranquilo porque más que nada es una prueba que refleja lo que has hecho durante el año y, si ha ido bien, pues la EBAU también», apunta. De hecho hoy la recuerda «con felicidad porque estaba nervioso pero, en cuanto empezó, comenzaron a fluir los conocimientos y me fui calmando».

Marina Montes / Estudios Ingleses (UR) «A quien dude le diría que no entre en una carrera que no le llene, no merece la pena»

Hace varios años que Marina Montes (18 años, Lardero) sabía lo que quería estudiar cuando llegara el momento de la universidad: Grado en Estudios Ingleses. Y cuando llegó su oportunidad, el año pasado, fue una de las 25 admitidas en la UR, en la carrera de Letras con mayor nota de corte. «Siempre me ha gustado, se me dan bien los idiomas y lo tenía claro», explica. Quizás por ello da un consejo a quien no sepa qué hacer: «A quien dude le diría que no entre en una carrera por entrar si no le llena, no merece la pena, es mejor que haga otra cosa».

Marina hizo el bachiller por la rama de Humanidades en formato bilingüe. Quizás por eso en este primer año de universidad se ha visto sorprendida por no practicar tanto el inglés, a pesar de ser la materia del grado. «Pensaba que iba a tener menos presencia el español y más el inglés», admite, y añade: «También es cierto que el primer año de las carreras suele ser más general, pero creo que voy a tener menos asignaturas en inglés de lo que me gustaría».

Marina Montes, en la biblioteca de la UR.
Marina Montes, en la biblioteca de la UR. / Justo Rodriguez

Aunque es pronto para aventurar a qué área se dedicará, de las que posibilita la titulación de Estudios Ingleses, Marina sí que se atreve a compartir sus ilusiones: «Me encantaría traducir literatura, ese es mi sueño». Antes, uno de sus objetivos es lograr una beca Erasmus.

En su primer año en la UR, la joven asegura que no se ha visto especialmente sorprendida por lo que es estar la universidad. «No la tenía mitificada, pero sí cambian las cosas, los horarios son más flexibles, es más ameno, hay más libertad y eso puedo ser bueno, porque te permite organizarte mejor..., o un desastre si no lo haces», concluye.

Álvaro Gómez / Grado Matemáticas (UR) «La carrera de Matemáticas no es para elegir por descarte, te tiene que gustar»

La primera opción de Álvaro Gómez (18 años, Burgos) cuando el año pasado tuvo que decidir sobre su futuro era Matemáticas, aunque supusiera salir de su Burgos natal. Y en esa búsqueda de su objetivo, la Universidad de La Rioja estaba entre su alternativa preferente. «El hecho de que Logroño sea una ciudad pequeña, esté cerca de Burgos y que la UR ofrezca el doble grado de Matemáticas e Ingeniería Informática fueron decisivos. Además gente conocida me habían hablado muy bien del nivel del profesorado en esta carrera», relata el joven burgalés.

El 'boom' de las Matemáticas, con las nuevas profesiones enfocadas a la interpretación de datos ('Big data'), está fuera de toda duda y así lo muestran las cifras: el año pasado en la UR se recibieron 106 inscripciones para 25 plazas y este año es la nota de corte más alta, de los 19 grados, con un 11,29. En el caso de Álvaro se decantó porque «desde pequeño se me daba bien y sobre todo me gusta el aspecto práctico de las matemáticas; quizás por ello me ha sorprendido que este primer año haya más asignaturas teóricas de lo que esperaba». En su opinión, «no es precisamente una carrera para elegir por descarte; yo estoy contento, pero te tiene que gustar, no es una materia sencilla».

En una mirada al futuro, Álvaro maneja dos enfoques a su carrera, aunque no lo tiene claro aún. Uno sería la vertiente de la enseñanza y la otra la aplicación de las matemáticas a la informática, si finalmente hace el doble grado con Informática, que iría por la demandada área del 'Big data'.

'Sufridor' de una de las EBAU que popularmente se consideran más complejas, la de Castilla y León, Álvaro reconoce que este primer año de universidad, aunque sea en Matemáticas puras, no ha sido tan complejo. «El curso pasado fue muy exigente para mí porque iba por la rama del Bachillerato Internacional y pasé la prueba nacional (EBAU) y la internacional... Tenía mucha presión». Quizás por ello su primer año en la UR no le haya parecido tan duro.

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