El despido de la coordinadora de Ciudadanos en el Parlamento destapa la crisis interna en el grupo

Rebeca Grajea, Diego Ubis, Tomás Martínez y David Vallejo, en una imagen de archivo durante una comparecencia en el vestíbulo del Parlamento. /Justo Rodríguez
Rebeca Grajea, Diego Ubis, Tomás Martínez y David Vallejo, en una imagen de archivo durante una comparecencia en el vestíbulo del Parlamento. / Justo Rodríguez

Yolanda San Juan había sido contratada en julio del 2017 a instancias de la dirección nacional para mediar en el «acoso» a Rebeca Grajea por sus compañeros de bancada

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

El despido de la hasta ayer coordinadora del Grupo Parlamentario Ciudadanos, Yolanda San Juan, ha sacado a la luz las duras tensiones que llevan desde meses enfrentado a Diego Ubis, Tomás Martínez Flaño y David Vallejo con la cuarta diputada de la formación 'naranja', Rebeca Grajea. La espoleta se activó ayer a última hora de la mañana, cuando según la versión de San Juan y otros testigos presenciales fue llamada a salir del despacho que ocupaba en el hemiciclo para recibir de manos de Diego Ubis y en presencia del ujier mayor la carta de despido. Una decisión que el portavoz del grupo justificó alegando que la trabajadora no había cumplido sus funciones como coordinadora y que la afectada rehusó recoger negando las acusaciones antes de llevarse sus pertenencias. «Es absolutamente incierto que no haga mi trabajo; soy una profesional y vine como técnica a resolver una 'guerra' interna», explicó ayer a Diario LA RIOJA desvelando así las razones de su retorno a La Rioja, donde trabajó en los 90 con el PR como secretaria de la vicepresidenta Elvira Borondo, para ejercer luego de 'coach' en Vigo.

Grajea había informado desde principios del 2017 a Madrid de la situación de «acoso laboral y personal»

Como explica, su contratación por el Grupo Parlamentario en La Rioja -de quien ha venido cobrando a través de la subvención pública que recibe de la Cámara- llegó en julio del 2017 instada por la dirección nacional. Grajea había enviado reiteradas denuncias a la cúpula de Cs en Madrid desde principios de año informando del «acoso laboral y personal» que venía sufriendo por sus tres compañeros de bancada. «La situación es desde hace mucho tiempo insostenible, absolutamente insufrible, y ha ido a peor», confirma la diputada. «Han tratado de apartarme de portavoz adjunta, convocan reuniones sin contar conmigo, me han amenazado con expedientes disciplinarios, se dirigen hacia mí con gritos y desplantes, han hecho lo que les ha dado la gana con leyes como la de víctimas del terrorismo...», relata desmarcándose del acuerdo del grupo para prescindir de San Juan. «Ni lo he firmado ni lo comparto; siempre me he guiado por el reglamento del partido y sólo me debo al proyecto y nuestros votantes», agrega.

«Vine como técnica a resolver una 'guerra' interna y es incierto que no haya cumplido mis tareas» Yolanda San Juan Excoordinadora del grupo

«Es un asunto no noticiable que sólo compete a la organización interna del grupo parlamentario» Diego Ubis Portavoz de Cs en el Parlamento

«La situación es desde hace tiempo insufrible; sólo me debo al partido y a nuestros votantes» Rebeca Grajea Diputada regional de Cs

Para tratar de reconducir el caso, la organización recurrió a una profesional de la mediación con experiencia en la crisis que Cs ya vivió en Galicia y devino en la constitución de una gestora. «Ni siquiera pertenezco al partido», expone. «Supongo que conocían cómo había trabajado allí y me llamaron para tratar de hacer algo parecido aquí», continúa San Juan, quien inicialmente ejerció como jefa de gabinete y desde el pasado verano fue nombrada coordinadora. «La idea que me trasladaron desde Madrid es que debía también implicarme además en las relaciones del grupo con el partido, con el Gobierno regional, con otras instancias... Vine para 'proteger' a Rebeca y he acabado atacada», reflexiona para añadir: «Nunca me había pasado algo así, y mucho menos con esas malas formas».

El portavoz de Cs en el hemiciclo, Diego Ubis, rehusó pronunciarse. «No voy a confirmar ni desmentir nada; la organización interna de un grupo parlamentario sólo le compete a él y no es noticiable», dijo.