Publirreportaje

Cuarenta dulces años

Andrea Aragón
Ramflor endulza la vida de sus clientes desde 1979
Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

Un día de los enamorados de 1979 nació en Logroño Ramflor. Fue entonces cuando María Flor Ramos y Jesús Nicolás decidieron abrir un nuevo negocio en las confluencias de las logroñesas calles Pérez Galdós y Chile. Su objetivo no era otro que el de endulzar las vidas de sus clientes y cuarenta años después Ramflor sigue haciéndolo de la mano de David Nicolás, hijo de los fundadores y continuador de la labor pastelera de la familia.

Desde aquel 14 de febrero del 79 muchas cosas han cambiado. En primer lugar, el emplazamiento. «En Pérez Galdós teníamos apenas 35 metros cuadrados de espacio entre la tienda y el obrador», recuerda David Nicolás. «Así que en 1986 abrimos la tienda actual de la calle Huesca, mucho más amplia que la anterior», apostilla. Pese a esa escasez de espacio, el responsable de la pastelería recuerda con mucho cariño aquellos primeros años: «Mis padres metían muchísimas horas tanto por la mañana como por la tarde e incluso por la noche, pero se trabajaba muy bien, muy a gusto».

Andrea Aragón

Con la apertura de la pastelería de la calle Huesca, Ramflor empezó a crecer. «Comenzamos a hacer más tartas, más mousses, más bombones... Ampliamos bastante nuestra oferta», cuenta David Nicolás. Ese crecimiento, por fortuna, no llevó asociada una pérdida de las señas de identidad con las que María Flor y Jesús pusieron en marcha su proyecto. «Ni mucho menos», afirma el responsable de la pastelería. «Antes y ahora hacemos las cosas desde el cariño y utilizando siempre las mejores materias primas del mercado», recalca. Además, esa apuesta por la calidad viene acompañada por un apoyo a los productores locales. «Es otro de los aspectos que consideramos importantes, así como el de la formación», destaca Nicolás. «De hecho, mi padre, por ejemplo, ha colaborado con la Escuela de Hostelería de Santo Domingo de la Calzada y yo también he impartido varios cursos», cuenta.

Durante estos cuarenta años, además, la pastelería y sus responsables han sido partícipes de numerosos hitos. «Mi padre participó en la creación de la Tarta de la Vendimia, siendo el presidente de los pasteleros, y representó a La Rioja en el Campeonato al Mejor Maestro Pastelero de España en 1991», enumera Nicolás. «También participamos en el concurso de escaparates de 1995; por nuestras instalaciones han pasado personalidades como el maestro Paco Torreblanca, quien impartió un curso en 1998», apuntilla.

Andrea Aragón

Y conforme el tiempo ha ido pasando, Ramflor ha ido adaptándose a los gustos y necesidades de sus clientes. «Nos gusta escuchar mucho a los niños porque creemos que es importante saber lo que a ellos les apetece», explica Nicolás, quien recalca que en la pastelería cuentan igualmente con productos para celiacos, intolerantes a la lactosa y diabéticos. La idea es que todo el mundo pueda disfrutar de las creaciones de la pastelería logroñesa y que sus responsables, como señala María Flor, puedan continuar con este oficio. «Nos gusta porque es muy gratificante, ya que participamos en muchas de las cosas buenas que les suceden a nuestros clientes», concluye una de las fundadoras de un proyecto que ya ha cumplido cuarenta dulces años.