Controles que salvan vidas

Los agentes dan el aviso a los conductores para que paren a un lado de la carretera. / Sonia Tercero

Los agentes de Tráfico sostienen que ha crecido la concienciación sobre los efectos del alcohol pero que aún hay que trabajar en la de las drogas | La DGT amplía los test de alcohol y droga ante el aumento de comidas y cenas navideñas

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

Cinco minutos después de que el conductor del tráiler cargado de vehículos comenzara a chupar la 'piruleta' -el apodo que recibe el dispositivo de control de drogas de la Guardia Civil- el agente puso cara de circunstancias, tragó saliva e informó: «Ha dado positivo por THC [el principio activo de la marihuana y el hachís]. Son 1.000 euros de sanción y la retirada de 6 puntos.

El vehículo queda inmovilizado. Alguien tendrá que venir para hacerse cargo de él». Cara de circunstancias y contraprueba que se enviará al laboratorio en donde se determinará, sin margen de error, si el conductor conducía bajo los efectos de sustancias estupefacientes. En ocasiones hay errores. «Algunos medicamentos [codeína, opiáceos, etc.] pueden dar un falso positivo que después el laboratorio corrige», explica el sargento Nieto, de la Agrupación de Tráfico de La Rioja.

El control de ayer en la AP-68
90 test de alcoholemia y ningún positivo. Seis controles de drogas; dos positivos con dos vehículos inmovilizados. La sanción por conducir bajo los efectos de las drogas es de 1.000 euros (500 euros en pronto pago) y la retirada de 6 puntos.
Concienciación
Los agentes apuntan que en el caso del alcohol los conductores son más conscientes de los riesgos que con la droga.

Son las 10 de la mañana en el kilómetro 125 de la AP-68 y en el área de descanso más próxima al acceso de Logroño la Guardia Civil comienza a instalar un control de alcoholemia después de que los operarios de la concesionaria restringieran la circulación a un único carril y limitaran la velocidad. El dispositivo forma parte de la campaña de intensificación puesta en marcha por la DGT en los prolegómenos de la Navidad. El camión cargado de vehículos es uno de los primeros en atender las instrucciones de los agentes.

«Todo el mundo dice que solo se ha tomado un par de cañas cuando da positivo», dicen los agentes

«Los conductores están cada vez más concienciados», explica el sargento Nieto, que recuerda años en los que en este tipo de controles se detectaban 15 o 20 positivos en poco más de una hora y media. «Ahora pueden ser uno o dos», dice mientras sus compañeros de Tráfico comienzan a detener los primeros vehículos. Etilómetro en mano, los agentes facilitan una boquilla e invitan a los conductores a soplar hasta que se enciende una luz. Noventa controles en una hora y cero positivos. Todo en orden.

«Habitualmente reaccionan bien cuando se les da el alto en un control. Saben que estamos controlando la seguridad del tráfico y que puede haber controles en cualquier carretera y a cualquier hora», dice Nieto. Por eso, completa, se hacen también a primera hora del día. Para que la gente no se confíe... y porque hay conductores para todo. «Hay quien almuerza a las 9 o las 10 de la mañana, se toma dos o tres vasos de vino y luego un cognac...».

Y claro, el positivo es generoso. Eso sí, ante los agentes la versión es otra: «Todo el mundo te dice que se ha tomado solo un par de cañas, pero luego...», indica Nieto entre risas, mientras recuerda casos extremos como el de padres llevando a sus hijos con tasas superiores a 0,60 en aire espirado (el máximo es 0,5), el conductor de autobús que dio 0,56 (su límite es de 0,15), el del ciclista que 'rompió' el etilómetro, el de quienes buscan esquivar el control a toda costa o el de la 'tajada' del camionero que, incapaz de frenar, se empotró con el coche patrulla. «No se mantenía en pie».

Al coche de atestados llega una joven que apenas superará los 30 años. «Sí, claro, control aleatorio dice», protesta mientras escucha cómo funciona el test de drogas. Tiene experiencia. «Hace tiempo di positivo. Salí un viernes y me fumé un porro. El domingo, volviendo de trabajar, di positivo». Ayer dio negativo a todos los parámetros que se controlan: anfetaminas, metanfetaminas, THC (hachís, marihuana), cocaína y opiáceos. Israel, otro conductor, también pasó limpio los dos controles. «Claro que son positivos todos estos controles», defendía.

Los test de drogas son más engorrosos. Pueden durar entre 5 y 10 minutos, en ocasiones (las menos) puede haber falsos positivos (por ingesta de algún medicamento) y la relación entre consumo y efectos en la conducción no es tan evidentes como con el alcohol. En todo caso, lo que se sanciona es la presencia de drogas en el organismo. Y esa presencia puede ser prolongada. «En el caso de la cocaína no es tan larga pero en el del THC pueden pasar tres o cuatro días. Más incluso si es un consumidor habitual».

El control llega a su fin y dan el alto a una furgoneta. No hay problemas con el etilómetro pero le ofrecen la 'piruleta'. El THC vuelve a aparecer y el vehículo, junto al camión de coches, queda inmovilizado. También la paga de Navidad del conductor. 1.000 euros. 500 si paga pronto.

 

Fotos

Vídeos