La comida basura desaparecerá de máquinas expendedoras en centros educativos y sanitarios riojanos

Justo Rodríguez

El Gobierno de La Rioja aprueba un decreto de alimentación saludable

LA RIOJALogroño

El Gobierno de La Rioja ha aprobado un decreto para promover una alimentación saludable en todos los centros educativos y sanitarios de La Rioja, sean de titularidad pública o privada, y en todas las dependencias de la administración autonómica.

Este es uno de los acuerdos que ha adoptado este viernes el Gobierno riojano, en su reunión de Consejo, de los que ha informado su portavoz, Begoña Martínez Arregui.

La norma regula las características nutricionales que deberán reunir los alimentos y bebidas envasados que se adquieren en las máquinas expendedoras y en aquellas que se ofrecen en los establecimientos y servicios de restauración colectiva, informa EFE.

El objetivo es limitar los alimentos y bebidas hipercalóricos; favorecer entornos e instalaciones que faciliten la elección de alimentos sanos; fomentar una alimentación saludable que ayude a prevenir el sobrepeso y la obesidad como factores de riesgo y reducir la morbimortalidad y la discapacidad.

Los operadores de máquinas expendedoras de alimentos y bebidas (MEAB) deberán adaptar el contenido de sus máquinas a las exigencias de esta norma en un plazo máximo de doce meses a contar desde su entrada en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de La Rioja.

Entre otras cuestiones, el decreto regula que no se permitirá la instalación de máquinas expendedoras en aquellas zonas a las que el alumnado de Infantil y Primaria pueda tener fácil acceso.

Además, sólo se permitirá la ubicación, instalación y funcionamiento de aquellas máquinas, que contengan únicamente algunos de los siguientes tipos de alimentos envasados; agua; fruta fresca; frutos secos naturales; leche; panes integrales; bebidas sin azúcares añadidos; yogures y otras leches fermentadas; zumos de fruta natural; platos a base de vegetales frescos y sopas vegetales frías.

Se permitirá también la incorporación de otros productos a estas máquinas siempre que la porción envasada no contendrá más de 200 kilocalorías; el 35%, como máximo, de las kilocalorías procederán de la grasa, con un contenido máximo de 7'8 gramos de grasas por porción envasada; el 10%, como máximo, de las kilocalorías procederán de grasas saturadas, con un contenido máximo de 2'2 gramos de grasas saturadas por porción envasada.

Leche, yogures y frutos secos

Este límite no se aplicará a la leche entera o yogures, ni a los frutos secos sin grasas añadidas; no contendrán ácidos grasos trans, excepto los presentes de forma natural en algunos productos de origen animal; el 30%, como máximo de las kilocalorías procederán de los azúcares totales, con un contenido máximo de 15 gramos de azúcares.

Este criterio no se aplicará a las frutas y hortalizas y zumos de frutas que no contengan azúcares añadidos.

En la leche y productos lácteos no se contabilizará, a la hora de aplicar este límite, el azúcar naturalmente presente en la leche (lactosa); y contendrán un máximo de 0'5 gramos de sal; asimismo, los alimentos y bebidas envasados que se suministren en los centros educativos no contendrán edulcorantes artificiales.

Estos criterios también serán aplicados en los alimentos y bebidas que se expidan en los establecimientos y servicios de restauración colectiva.

Productos para personas con alergias e intolerancias

Por otro lado, las máquinas deberán disponer de productos alimenticios destinados a personas con alergias o intolerancias a sustancias o productos; además, en las máquinas expendedoras de bebidas calientes siempre existirá la opción de regular el contenido de azúcar, que en cualquier caso no será superior a 6g/100ml,

mientras que las máquinas expendedoras de bebidas calientes pueden tener también la opción de dispensar agua de la red. Igualmente, en la medida de lo posible, estarán programadas para ofrecer sus productos sin vaso, si la persona usuaria utiliza su propio recipiente y los envases para las bebidas calientes y sus agitadores serán 100% biodegradables.

En cualquier caso, junto a estas máquinas, que deberán tener al menos una calificación energética A, se instalarán papeleras de recogida selectiva para facilitar el reciclaje.