Códices falsos a precio de incunables

Alguno de los libros que vendían los empresarios detenidos. :: g.c./
Alguno de los libros que vendían los empresarios detenidos. :: g.c.

Detenidos dos empresarios acusados de estafar más de 40.000 euros a un octogenario al conocer que había sufrido un ictus

L.J.R. LOGROÑO.

La víctima, allá por el año 2013, conoció a los ahora detenidos y, sea como fuere, el caso es que acabó adquiriendo varias colecciones de libros valoradas en 7.000 euros. No eran, dice ahora la Guardia Civil, ningún tipo de incunable de incalculable valor (de hecho sostienen los investigadores que su precio es bastante inferior) y que si los adquirió, sospechan los agentes, fue a través de coacciones. Porque los vendedores, dos empresarios del País Vasco de 51 y 57 años y naturales de Bilbao y Baracaldo, se dedicaban a eso: como administradores de tres empresas dedicadas al comercio al por menor de libros, periódicos y productos de papelería, dibujo y bellas artes, formarían parte de un grupo criminal que empleaba «tácticas de venta agresivas y cercanas a la coacción» para conseguir que sus clientes firmaran contratos para la adquisición de colecciones de libros.

Pero en el caso de la víctima riojana (82 años) fueron un paso más allá. Después de aquella primera venta, tuvieron conocimiento de que había sufrido un ictus y de que su estado de salud era «muy vulnerable». Y como tenían sus datos personales y número de cuenta bancaria, informa la Guardia Civil en una nota de prensa, decidieron falsificar tres contratos para la compra de libros de lujo a través de los que fueron girando contra los ahorros del anciano facturas periódicas (28 en total) entre el año 2016 y su fallecimiento hace unos meses. En total consiguieron cobrar un total de 40.350 euros.

La estafa se detectó después de su muerte el pasado mes de abril. Cuando uno de sus familiares procedió a hacer frente a los gastos del sepelio, se percató de que figuraban numerosos cargos sospechosos en los extractos bancarios y que estaban fechados durante el periodo de tiempo en el que la víctima se encontraba, en estado vulnerable y convaleciente, ingresada en una residencia de ancianos, por lo que no pudo dar su visto bueno ni rubricar ningún contrato de este tipo. Los aportados por los detenidos, dice la Guardia Civil, «son de dudosa veracidad».

Hasta su detención -la semana pasada en Haro y en Castro Urdiales (Cantabria)- los investigadores descubrieron que los dos tenían antecedentes por hechos similares y que su modo de actuación era siempre similar: localizaban víctimas, principalmente octogenarias y en situación de vulnerabilidad a los que llegaban a coaccionar para firmar contratos de adquisición de libros que, además, estaban ligados a diferentes entidades de crédito. De esos contratos se derivaban pagos mensuales abusivos que llegaban a prolongarse durante varios años.

Tras ser detenidos, los dos empresarios vizcaínos pasaron a disposición judicial.

 

Fotos

Vídeos