El cierzo y la previsión de tiempo animan la próxima generalización de la vendimia

La vendimia 'urbana'. Javier Arizcuren abrió el año pasado la primera 'bodega urbana' de Logroño. En la céntrica calle Santa Isabel, vinifica estos días las uvas que trae en furgonetas refrigeradas de sus viñedos de Quel. En las imágenes, las cajas entrando en la bodega y en los depósitos tras su despalillado.  :: fernando díaz/
La vendimia 'urbana'. Javier Arizcuren abrió el año pasado la primera 'bodega urbana' de Logroño. En la céntrica calle Santa Isabel, vinifica estos días las uvas que trae en furgonetas refrigeradas de sus viñedos de Quel. En las imágenes, las cajas entrando en la bodega y en los depósitos tras su despalillado. :: fernando díaz

El 'giro' meteorológico aísla la botrytis y mejora mucho las expectativas, aunque sigue preocupando la elevada carga de muchos viñedos

ALBERTO GIL LOGROÑO.

«De la tormenta perfecta a la maduración perfecta». La frase de Eugenio García del Moral, presidente de la Asociación Riojana para el Progreso de la Viticultura (Arprovi), resume el cambio radical que la llegada del cierzo (fresco y seco) de octubre ha supuesto respecto al cálido y difícil mes de septiembre. La tranquilidad de cara a la cercana generalización de la vendimia en el conjunto de la DOC Rioja es ahora la nota destacada, con la botrytis 'seca' y aislada por el viento y las bajas temperaturas. De momento, las bodegas han recepcionado ya más de 70 millones de kilos hasta el pasado lunes y la vendimia avanza ya por varias zonas de La Rioja Alta y Alavesa, mientras se generaliza en la Baja.

Del Moral señala que «se ha pasado del estrés a la tranquilidad; de hecho, si el tiempo no llega a tener este giro, podíamos haber tenido la peor vendimia de los últimos 40 años». «Especialmente en los tintos -continúa-, la maduración está yendo muy bien, con una vendimia selectiva pero tampoco para dormirse porque la madurez fenólica avanza rápidamente». El técnico de Arprovi sí mantiene un 'pero' como es la «elevada carga de muchos viñedos». «Habrá vinos excelentes en los viñedos regulados -continúa-, mientras que en los otros va a seguir habiendo problemas madurativos».

Rioja Alta. En el extremo más occidental de Rioja Alta, en los Obarenes, Javier Marquínez, de Castillo de Sajazarra, sigue a la espera: «Estamos haciendo muchos muestreos porque la maduración es irregular entre cepas y creo que hasta el 22 de octubre no meteremos el primer grano». Marquínez confirma que el tiempo es ideal ahora, pero también que ha habido que trabajar mucho el viñedo: «La vegetación, descargas de racimos...; ha sido un año complicado por el viento, la piedra, la lluvia, el mildiu, los jabalíes, los corzos...».

Castillo de Sajazarra trabaja en una viticultura de montaña con tempranillo y graciano: «Calculo que esta última variedad la recogeremos bien entrado noviembre...». Marquínez cuestiona, en este sentido, el 'modelo' de Rioja: «No todo puede ser igual; aquí tuvimos granizadas los años 2014, 2015 y 2016, y el año pasado una brutal helada... Hay un cambio climático y no todo puede ser lo mismo cuando para nosotros un año muy fértil como éste supone ni llegar a los 6.000 kilos por hectárea».

Rioja Alavesa. En la comarca alavesa, Carlos Fernández, de Bodegas Tierra (Labastida), comienza hoy mismo con los primeros racimos de blanco: «La sensación general es de tranquilidad, nada que ver con lo de hace dos semanas y lo cierto es que, donde la producción está controlada, puede haber una muy buena cosecha de gran calidad». «La botrytis se ha cortado y tenemos buenas previsiones de tiempo por delante, aunque, en general, hay viñedos que tienen mucha carga de racimos y en esos casos va a costar llegar a alcanzar el grado y una buena maduración».

Rioja Oriental. Es la zona más avanzada con más de 40 millones de kilos ya en las bodegas y la vendimia generalizada. Javier Arizcuren vendimia estos días sus uvas de Quel, en las laderas de Yerga. La de Arizcuren es la única 'bodega urbana' de Rioja y, en dos o tres viajes diarios, trae los primeros mazuelos del viñedo en una furgoneta refrigerada: «Es un poco más engorroso por las idas y vueltas y las limitaciones de espacio, pero se sobrelleva bien», explica entre risas. «Hemos empezado por el mazuelo, ya que la garnacha va más tardía, quizá para dentro de una semana, pero las previsiones de calidad son muy buenas». Una vez que la uva entra en bodega, la despalilla y la deja en maceración en los depósitos: «El mazuelo es proclive al oídio, pero hemos tenido este año más problemas con el mildiu y con algo de piedra; la uva está entrando muy sana».

El Consejo Regulador difundió ayer también un nuevo boletín de maduración en el que destaca las «muy buenas condiciones sanitarias de la uva» tras el control de la botrytis, así como «las buenas previsiones meteorológicas».

 

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