El CIBIR investiga una terapia capaz de frenar el párkinson y convertirlo en una enfermedad crónica

El CIBIR investiga una terapia capaz de frenar el párkinson y convertirlo en una enfermedad crónica

El trabajo, que cuenta con el apoyo de la fundación Michael J. Fox, ataca la dolencia en su fase inicial con una inyección, como cualquier tratamiento farmacológico ordinario

M.J. GONZÁLEZ LOGROÑO.

El Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR) ha iniciado un proyecto de investigación que tiene como objetivo validar una nueva terapia que consiga ralentizar la progresión de la enfermedad de párkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, que afecta a unas 1.200 personas en La Rioja. El proyecto cuenta con el apoyo económico de la fundación Michael J. Fox, el mayor financiador sin ánimo de lucro de investigación en esta enfermedad del mundo, que ha aportado 188.130 euros para el trabajo que se desarrolla en La Rioja.

La consejera de Salud, María Martín, y la investigadora principal de la Unidad de Neurobiología Molecular del CIBIR, Lydia Álvarez-Erviti, presentaron ayer este nuevo proyecto cuyo objetivo «no es la curación del párkinson, sino la ralentización de la progresión de la enfermedad, de forma que se pueda convertir en una dolencia crónica al estilo de la hipertensión arterial o de la diabetes», explicó Álvarez-Erviti.

El párkinson en la rioja
Enfermos
unos 1.200
Prevalencia
es la segunda patología neurodegenerativa más prevalente
Síntomas
temblor, rigidez y lentitud de los movimientos. Alteraciones cognitivo-conductuales, trastornos del sueño, síntomas sensitivos como la pérdida del sentido del olfato y dolor o síntomas autonómicos asociados a disfunción urogenital, estreñimiento e hipotensión ortostática.
La investigación del CIBIR
Objetivo
retrasar o detener la progresión de la enfermedad en sus estadios iniciales y convertirla en una dolencia crónica al estilo de la hipertensión arterial y la diabetes. Proyecto: crear pequeñas cápsulas en las que se carga una molécula que elimina o baja los niveles de la alfa-sinucleína, la proteína que se acumula en las neuronas y que desempeña un papel fundamental en el origen y progresión de la enfermedad de párkinson. El proceso se realiza por vía intravenosa, a través de una inyección, que tiene un efecto prolongado y actúa exclusivamente en el cerebro.
Resultados
El estudio finalizará en julio y las conclusiones se conocerán unos meses más tarde.

La doctora añadió que el proyecto se viene realizando desde el pasado mes de julio «y es la continuación de un trabajo que comenzamos en el 2011», periodo en el cual los investigadores del CIBIR desarrollaron la terapia, cuya eficacia tratan de verificar en un modelo de ratón que imita las características de la patología en sus estadios iniciales (cuando la dolencia es diagnosticada). La metodología consiste en «crear pequeñas cápsulas en las que cargamos una molécula que elimina o baja los niveles de la alfa-sinucleína», la proteína que se acumula en las neuronas y que desempeña un papel fundamental en el origen y progresión de la enfermedad de párkinson. El gran avance de esta investigación es que los científicos logran sus propósitos «a través de una inyección intravenosa» y actúan «sólo sobre el cerebro». Además, la inyección permite un efecto prolongado durante semanas o meses, por lo que «si esta terapia sigue demostrando su validez sería de gran importancia a la hora de tratar a los pacientes». El objetivo es «mantener la enfermedad en estados iniciales cuando la calidad de vida es buena y se puede controlar por tratamientos farmacológicos normales». Álvarez-Erviti confió en el éxito de la investigación, que finalizará a el próximo mes de julio, aunque los resultados se presentarán unos meses más tarde.

LA FRASE María Martín Consejera de Salud «La inmensa y silenciosa labor del CIBIR es una fuente de esperanza para los enfermos y sus familias» Lydia Álvarez-Erviti Investigadora del CIBIR «No se trata de curar, sino de controlar la enfermedad cuando la calidad de vida del paciente aún es buena»

Por su parte, Martín destacó el apoyo financiero que la investigación del CIBIR ha recibido, por primera vez, de la fundación Michael J. Fox. Desde su creación en el año 2000, esta ONG, que posee el mayor prestigio mundial en el campo de la enfermedad, ha financiado diferentes proyectos de investigación por un importe superior a los 700 millones de euros. Por último, la consejera subrayó «la inmensa y silenciosa labor que se realiza en el CIBIR, que es una fuente de esperanza para los pacientes y para sus familias».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos