Se buscan olivos riojanos

Una máquina de recogida del fruto, en una finca de olivos en La Rioja. :: díaz uriel/
Una máquina de recogida del fruto, en una finca de olivos en La Rioja. :: díaz uriel

Agricultura reanuda la recuperación de variedades autóctonas | La Consejería emprende por cuarto año una campaña para localizar ejemplares singulares de La Rioja, con el fin de facilitar mejores plantas al sector en la región

P. HIDALGO LOGROÑO.

Es más desconocido que el de la viña, pero La Rioja también atesora desde hace siglos un interesante patrimonio agrícola ligado al olivo. La Consejería de Agricultura emprende por cuarto año consecutivo una campaña de recuperación de las variedades autóctonas del olivo, con el fin de preservar esta riqueza vegetal y proporcionar al sector oleícola de la región mejores plantas que garanticen producciones más rentables y de mayor calidad.

La localización de ejemplares singulares (por su variedad, antigüedad o productividad) se llevará a cabo entre los próximos meses de septiembre y diciembre. Para el éxito del proceso, Agricultura solicita la colaboración de los olivicultores riojanos. «Su ayuda resulta muy importante porque ellos son los que conocen las fincas, los árboles y los que pueden darnos pistas acerca de dónde están esos ejemplares autóctonos», señala el coordinador de la campaña, Javier Ugarte.

EL DATO

141
muestras autóctonas diferentes se han plantado para su conservación en La Grajera desde el 2007.

Ugarte concreta que lo que se buscan son «variedades totalmente distintas y exclusivas» de La Rioja. De algunas ya se tenía conocimiento desde hace tiempo como la Redondilla/Redondal, la Royuela/Arróniz, la Machona y la Empeltre. Otras no se habían catalogado hasta la fecha: Picudillo, Negral, Picalaceña/Cirujal, Aceitunero y Picudo.

Las muestras se analizan para su identificación genética y, una vez comprobada la singularidad de estos árboles, se recogen brotes terminales para su multiplicación y conservación en la finca de La Grajera.

Este banco de variedades autóctonas, que ya cuenta con 141 muestras diferentes plantadas desde el 2007 hasta la actualidad, persigue conservar la diversidad del material genético del olivo de La Rioja, para su posterior estudio y selección.

«A futuro, se podrá utilizar este material genético para hacer una selección o un cruzamiento con otras variedades si tienen alguna característica interesante desde el punto de vista de la calidad del aceite, del rendimiento del árbol, la adaptación al terreno o la resistencia a enfermedades», detalla Ugarte. En definitiva, se busca «aportar una diferenciación a La Rioja».

Los olivicultores que dispongan de árboles con estas singularidades pueden contactar con la Consejería en el teléfono 941 291100 (extensión 33839); o través del correo electrónico megonzalezg@larioja.org

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