Novatadas 2018: bienvenidos a la universidad

Novatadas en la Universidad de La Rioja / Andrea Aragón

Numerosos estudiantes de la UR celebran un año más las tradicionales novatadas

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

El verano ha terminado. Las clases ya están en marcha y muchos jóvenes han empezado una nueva etapa vital y educativa: la universitaria. A modo de bienvenida, los alumnos veteranos reciben a los de primer curso con distintas pruebas. Son las novatadas. Y las de la Universidad de La Rioja ya están aquí.

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Durante los últimos años el parque de La Ribera es el escenario elegido por los estudiantes para vivir esta jornada. Hasta allí se han acercado y, divididos por grados, han ido desarrollando los retos ideados por los veteranos. Las novatadas siempre han tenido detractores, pero los jóvenes que las llevan a cabo esgrimen año tras año un mismo argumento para defenderlas. «Aquí no se hace nada que no se quiera hacer», apuntan. «Existe total libertad», añaden. Los de primer curso, por su parte, dan la razón a los mayores y añaden: «Nos vienen muy bien para conocer a la gente de nuestro grado y también a mucha de otras carreras».

Las pruebas se van heredando de generación en generación, aunque los veteranos intentan introducir novedades cada año. Aun así, el alcohol sigue siendo uno de los protagonistas principales de casi todos los retos y la mayoría incluye también mancharse. Tomate, mostaza, huevos… Los cuerpos de los novatos parecen un plato de cocina. Pese a eso, todos los jóvenes viven la cita como una fiesta, aunque este año algunos han cruzado la frontera de lo permitido al utilizar el mobiliario urbano, en este caso los contenedores, para las pruebas. De hecho, la Policía ha intervenido para avisarles de la improcedencia de esa acción.

Las novatadas se celebran por el día en el parque de La Ribera y por la noche en las discotecas de Logroño. Allí concluye la particular bienvenida de los veteranos a sus novatos.