Una mujer da a luz en la ambulancia que la llevaba de Haro a Logroño

Foto de archivo./
Foto de archivo.

La mujer había acudido al centro de salud de Haro porque estaba de parto

Noemí Iruzubieta
NOEMÍ IRUZUBIETALogroño

Una noticia con un final muy feliz en un escenario poco habitual: una mujer dio a luz ayer por la mañana a una niña en la ambulancia que la trasladaba desde Haro hasta el Hospital San Pedro de la capital riojana.

La parturienta, una joven de 25 años, había acudido alrededor de las siete de la mañana al centro de salud de Haro porque se encontraba de parto. Tras ser examinada por el médico del centro jarrero y, ante el inminente alumbramiento, una ambulancia del 061 se dispuso a evacuar a la joven, después de ponerle una vía, al Hospital San Pedro de la capital riojana.

Pero lo cierto es que ya era demasiado tarde para poder dar a luz en el paritorio de la manera esperada y deseada. La niña quería precipitar su nacimiento, así que cuando circulaban por la carretera nacional 232, a la altura de Cenicero, el conductor de la ambulancia se vio obligado a detener el vehículo para ayudar a que la pequeña llegara al mundo en las mejores condiciones posibles y sin incidencias.

La ambulancia tuvo que parar en la carretera a la altura de Cenicero para poder asistir el parto

El equipo de urgencias atendió a la mujer en el parto, que se produjo exactamente a las 7:40 horas. Fue un alumbramiento que transcurrió sin ningún tipo de complicación a pesar de la urgencia y los lógicos nervios en el improvisado paritorio en el que se había convertido la ambulancia del SERIS.

Tras llegar a Logroño, la mujer y la recién nacida, que se encuentran en perfecto estado de salud, quedaron ingresadas en el Hospital San Pedro.

Ahora la feliz madre se recupera del parto y del lógico susto que debió sufrir ante la inusual situación vivida, algo que a buen seguro no olvidarán nunca ni ella ni el personal sanitario que ayudó a traer una nueva vida al mundo.

No son pocos los casos en los que los partos se dan en lugares inesperados. El último más cercano ocurrió en agosto del pasado año cuando una mujer dio a luz en la planta baja de un edificio de Oyón en plenas fiestas del municipio.