La otra bienvenida universitaria

La Policía intervino para poner fin a un peligroso e incívico juego con contenedores. :: A. ARAGÓN/
La Policía intervino para poner fin a un peligroso e incívico juego con contenedores. :: A. ARAGÓN

Los alumnos de la UR revivieron un año más las novatadas

I. GARCÍA

Hace ya algunos días que los alumnos de la Universidad de La Rioja iniciaron el curso, pero los estudiantes veteranos quisieron ayer dar su particular bienvenida a los de primer curso a través de las novatadas.

Aunque en las jornadas anteriores ya se habían visto algunas pruebas en las cercanías del campus (desde hace ya varios años están prohibidas dentro de él), el día grande de las novatadas fue ayer y el escenario, el mismo que en los últimos cursos: el parque de La Ribera.

Si hay una palabra que califique el recibimiento ofrecido por los veteranos, ésa es 'sucia'. Ya las aceras de la calle Luis de Ulloa lucían unos colores diferentes a los habituales, así como los cuerpos de los estudiantes de primer curso sobre los que se derramaron desde huevos hasta harina, pasando por ketchup, mostaza y una lista casi interminable de alimentos. Recuerda mucho a los antiguos lanzamientos del cohete de San Mateo.

La mayoría de los presentes viven el día como una fiesta, tanto los mayores como los recién llegados. «En esta universidad no se denigra a la gente, las pruebas están pensadas para hacer grupo y para conocer a los compañeros», apuntó Javier, novato de Turismo. «El primer día de clase les preguntamos quién se quería apuntar y los que no lo hicieron no han venido», apostilló Alberto, un veterano del mismo grado. «Aquí sólo está el que quiere», finalizó.

En muchos de los retos, eso sí, el alcohol juega un papel fundamental. «Hacemos juegos con bebida para que tengan menos vergüenza para conocerse entre ellos», señaló Beatriz, alumna veterana de Diseño de Moda. «Y si hay algún juego que no queremos hacer se lo decimos y no pasa nada», añadió su compañera de primer curso, Elisa.

Además de beber y mancharse, los estudiantes de nuevo cuño se deslizaron por plásticos, comieron magdalenas mojadas en vino o se pasaron una manzana de boca en boca. «Nosotros no hacemos nada con maldad», aseguró Pablo, otro veterano que se dio cita en La Ribera. «Aunque algunos se pasan un poco», reconoció. En ese grupo se incluyen los que ayer utilizaron los contenedores para meter en ellos a sus compañeros y lanzarlos por una cuesta en vez de para recoger los residuos generados. De hecho, fue necesaria la presencia policial para indicarles que no siguieran realizando esa prueba.

En esa misma línea, la UR recordó a la comunidad universitaria en una nota que existen canales para comunicar cualquier conducta inadecuada al Vicerrectorado de Estudiantes. En esa misma comunicación, Rubén Fernández deja clara la postura de la Universidad de La Rioja acerca de las novatadas: «Es preciso recordar el rechazo claro y contundente de la UR hacia cualquier acción o novatada entre estudiantes que suponga una falta de respeto o hacia la dignidad de las personas, así como hacia los usos e instalaciones universitarias».

El asunto de las novatadas llegó ayer incluso al pleno municipal, durante el cual la alcaldesa Cuca Gamarra denunció el estado en que quedó el parque de la Ribera.

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