BBVA prevé que la economía riojana crecerá el 2% durante este año

Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research /Juan Marín
Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research / Juan Marín

El informe 'Situación de La Rioja' augura la creación de 4.500 empleos hasta finales del 2020 y una ligera aceleración económica durante el presente bienio en un escenario global condicionado por las tensiones entre los distintos bloques económicos.

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

La Rioja creará 4.500 puestos de empleo hasta diciembre del año 2020 y reducirá la tasa de paro hasta el 9,6%. Esa son las previsiones que, para la economía riojana traza el servicio de estudios del BBVA (BBVA Research) en su último informe 'Situación de La Rioja' que se presenta esta mañana en Bodegas Franco Españoles en el marco del foro Escenarios Económicos que que organiza Diario LA RIOJA en colaboración con la entidad financiera. Según el análisis que han trasladado el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, y el director territorial de la zona norte de la entidad, Carlos Gorria, el PIB riojano crecerá el 2% durante este 2019 y el 1,7% a lo largo del próximo año, lo que implica «una leve aceleración de la economía de la región respecto a lo observado en el bienio anterior y permitirán enlazar siete años de crecimiento», explican desde la entidad.

Antes de centrarse en la situación de La Rioja, Cardoso trazó una semblanza del escenario económico global en la que destacó que durante la segunda mitad del 2018 se ha percibido una desaceleración atribuible «a diversos factores» como el frenazo de la economía China «o la evolución del precio de petróleo». Pero, sobre todo, uno: «Las tensiones entre los distintos bloques económicos globales», destacó Cardoso. Esas tensiones tienen, apuntó, un protagonista: la política estadounidense de establecer aranceles al comercio con China y la amenaza de hacer lo propio con Europa. «Esto ha ralentizado los flujos económicos del comercio e introduce incertidumbre si bien su impacto está siendo limitado», aseguró.

Centrando el foco en La Rioja, Cardoso ha apuntado que, durante el 2018, por segundo año consecutivo, la región registró un crecimiento económico por debajo del promedio nacional y que las tasas previstas para este año (2%) y el próximo (1,7%) «son unas de las más bajas del conjunto de las comunidades» si bien, «esto no ha tenido un efecto directo en la creación de empleo», que presenta una evolución más positiva, resumió Cardoso.

Pero, ¿cuáles son los factores que explican esta evolución? «Se ha detectado una desaceleración del consumo interno. Entendemos que, por un lado, se han agotado algunos de los impulsos que justificaban el consumo de los hogares, entre ellos el de la demanda envasad, es decir, aquella que se fue posponiendo durante la crisis y que se afrontó cuando los consumidores comenzaron a tener más certidumbre sobre su situación y futuro económico», argumentó Cardoso.

Público asistente al encuentro Escenarios Económicos
Público asistente al encuentro Escenarios Económicos / Juan Marín

A ese primer factor, el economista jefe sumó otros tres: el estancamiento de las exportaciones de La Rioja «vinculadas a cuestiones muy específicas de determinados sectores que esperamos que se vayan resolviendo pero que han lastrado el crecimiento de La Rioja»; la caída del turismo en La Rioja, «sin ser un factor tan importante como en otras regiones»; y el incremento de la incertidumbre «en un entorno político inestable que puede afectar a las decisiones de inversión tanto del sector público como del privado».

En un intento de trazar un escenario algo más favorable, Cardoso apuntó que la evolución prevista (a la baja) del precio del petróleo aportará medio punto de crecimiento durante este año y el siguiente. De igual manera, la reducción de los costes de financiación (los tipos de interés), las previsiones de los tipos de cambio, el aumento futuro de inversiones empresariales en la región y la progresiva recuperación del sector de la construcción podrían alegrar el escenario económico previsto.

En todo caso, el escenario trazado por Cardoso está expuesto, explicó, a diferentes riesgos entre los que destacó las tensiones comerciales, la reducción del gasto público, determinadas incertidumbres sectoriales, el efecto incierto de ciertas políticas como el incremento del salario mínimo interprofesional, el del sector inmobiliario y su influencia en la creación del empleo o el cada vez más evidente desequilibrio entre la oferta de puestos de empleo y su demanda.

Frente a estos riesgos, trasladó algunos de los retos a afrontar por la economía riojana. Ente ellos afrontar una posible desindustrialización apostando por un sector servicios de alto valor añadido y el impulso de la adopción de las nuevas tecnologías.