Archivadas dos querellas de Asaja por injurias contra Avira

Dos juzgados de Logroño y de Haro desestiman las demandas al considerar que las críticas hacia la dirección del sindicato agrario no son delito

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Dos juzgados de primera instancia, de Logroño y de Haro, han desestimado las querellas presentadas por el sindicato agrario ARAG-Asaja por supuestas injurias contra la Asociación para la Defensa de la Viticultura de La Rioja Alta (Avira) y su presidente al considerar que las críticas hacia cargos directivos difundidas mediante un comunicado de prensa no «revisten indicios racionales de criminalidad».

El pasado 26 de marzo, Avira arremetió contra el secretario técnico del sindicato, Igor Fonseca, y contra el, por entonces, todavía presidente, Javier Rubio, por los repartos de viñedo de los años 2016 y 2017. En concreto, la asociación riojalteña, cuyos miembros de la junta directiva fueron con posterioridad expulsados de ARAG-Asaja, cuestionaron el papel desempeñado por Fonseca, anteriormente director general de Agricultura del Gobierno de La Rioja, en la tramitación de solicitudes de nuevas plantaciones de viñedo: «Familiares directos del 'núcleo duro' de ARAG-Asaja en La Rioja Baja se beneficiaron del reparto exagerado de hectáreas y especialmente chocante fue el caso del hijo del presidente del sindicato, Javier Rubio, cuya adjudicación pudiera estar en proceso de revisión por presunto fraude», aseguraba Avira en su nota de prensa.

Tras el comunicado, tanto ARAG-Asaja como Javier Rubio e Igor Fonseca presentaron querellas criminales en los juzgados de Logroño y de Haro por un presunto delito de injurias contra Avira. En referencia al caso de Rubio, el juzgado de Haro entiende que «a la vista de las diligencias practicadas y de la documental remitida por el Gobierno de La Rioja (...) resolviendo la nulidad de determinados actos administrativos y la declaración de viñedo no inscrito (...), resulta que las manifestaciones contenidas en el punto tercero [en referencia al comunicado de Avira] tendrían cierto fundamento o base certera para verter dichas manifestaciones como opiniones derivadas de los indicados expedientes administrativos».

Asimismo, sobre el cuestionamiento de la trayectoria profesional de Igor Fonseca, el mismo juzgado considera que esa declaración «no reviste los elementos necesarios como para ser considerada como infracción penal, toda vez que se trata de una opinión o juicio de valor basado en hechos derivados del desempleo de anteriores funciones por parte del querellante». «Por todo lo expuesto -concluye el juzgado-, los hechos denunciados no revisten indicios racionales de criminalidad, tratándose de expresiones, opiniones o juicios de valor, que no revisten el suficiente ánimo de injurias para su calificación como delito».