El aguacero tumbó la pared medianera de una casa en Sorzano

Estado en que quedó la casa tras el derrumbe de la medianera. r./ L.
Estado en que quedó la casa tras el derrumbe de la medianera. r. / L.

Una mujer que se hallaba en el interior de la vivienda tuvo que ser evacuada y la zona quedó acordonada

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

La mujer escuchó un fuerte estruendo, motivado porque la pared medianera de su vivienda se había venido abajo. Ocurrió en Sorzano en la tarde del pasado viernes y fue otro más de los destrozos que dejó en La Rioja la tromba de agua que barrió de oeste a este nuestra comunidad.

La vivienda se ubica en la plaza Doctores Castroviejo de la localidad y tiene a su vera un solar vacío. La fuerza del aguacero tumbó el proyectado de poliespan, algunos adobes y maderas que conformaban la pared medianera y dejó al descubierto el altillo de esta casa con planta baja y dos alturas, en la que reside un matrimonio.

El alcalde de Sorzano, Alberto Á. Rodríguez, indicó que tras el suceso la mujer (la única que se encontraba en el momento de los hechos en la vivienda) fue evacuada y la zona acordonada. «Subió la Guardia Civil y el técnico municipal que revisó la vivienda y aconsejó al matrimonio que pasara la noche fuera para evitar riesgos», señaló. Les acogieron sus allegados.

Ésta resultó la incidencia más grave en la localidad, pero no la única. Y es que las fincas de Sorzano, como las de otros municipios del entorno, sufrieron la virulencia del granizo. «Cayó piedra de grandes dimensiones», certificó el primer edil sorzanero, lo que dejó en este pueblo un reguero de daños en viñedos, piezas con cereal y en los caminos municipales.

Destrozos en caminos

«Están rotos no se puede entrar por ellos ni con tractor», aseguraba ayer Ángel, un agricultor de Navarrete sobre el estado de estas vías agrícolas en su municipio. No en vano, la alcaldesa de Navarrete, María Luisa Corzana, solicitó ayer la declaración de zona catastrófica para su localidad.

También la ha pedido Entrena, otro municipio que padeció la furia del agua y el granizo. «La tormenta ha apedreado el campo y hay caminos dañados y términos con viña y peral arrasados», aseguró el alcalde, Esteban Pérez.

Entrena recuperó a primera hora de ayer el suministro normal de agua, después de que la tromba del viernes provocara la rotura de una tubería y dejara a la localidad con restricciones parciales del suministro. El aguacero también anegó las piscinas municipales.

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