CONTRA EL BILINGÜISMO

PÍO GARCÍA LOCO POR INCORDIAR

Dice el PP que quiere extender el bilingüismo en la educación. Propone que un tercio de las horas lectivas se impartan en inglés y que haya asignaturas (naturales, sociales) que se expliquen en ese idioma. Con algo de pena compruebo que Lengua Española seguirá impartiéndose en castellano, con lo que se convertirá en la asignatura menos glamurosa y trendy; apenas una maría polvorienta en esta fulgurante época de algoritmos y robots.

Yo, sin embargo, rezo porque esta ambiciosa revolución tropiece en algún escollo administrativo y que de este modo mi chaval, que ahora está en Tercero de Primaria, logre acabar la educación obligatoria sin que ningún esforzado profesor con el B2 -o incluso el C1- aprobado a duras penas en la Escuela de Idiomas le torture con la lista de los huesos del cuerpo humano en inglés (pronunciados un poco a la brava, como pronunciamos aquí las cosas). Por desgracia, los padres tendemos a ser ingenuos -con una ingenuidad un poco gárrula, como de película de Paco Martínez Soria- y pensamos que nuestros retoños ya saben inglés porque han aprendido en el cole cómo dicen en Leeds , , y otras palabras igualmente útiles. Luego nos llevamos una dolorosa sorpresa cuando, acabada la ESO, aterrizan en Londres y ni entienden nada ni saben pedir un bonobús. En lugar de arruinarles asignaturas enteras, quizá bastaría con que, en las horas que ya tienen de inglés, haya profesores bien preparados, con un nivel muy alto del idioma, con una pronunciación elegante (¡se necesitan más nativos!) y que, en lugar de tratarles como filólogos alevines, esclavos desilusionados de la gramática y de las listas de vocabulario, les propongan situaciones comunicativas reales.