El buitre negro volverá a anidar en La Rioja

Los buitres descansan en la jaula de aclimatación. :: f. D./
Los buitres descansan en la jaula de aclimatación. :: f. D.

Un proyecto de Grefa trata de crear una colonia de rapaces en el Alto Najerilla

FELIX DOMINGUEZ

Canales de la sierra. «En esta zona de la sierra entre Burgos y La Rioja está datado que a finales del siglo XIX había una colonia de buitres negros, de la cual, por lo que me han dicho aunque no lo he podido constatar aún, hay dos ejemplares disecados en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Incluso por aquí se dice que antaño los pastores utilizaban las pieles de los buitres negros para hacerse chalecos», explica Lorena Juste, responsable de Grefa (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) en el proyecto de reintroducción del buitre negro en la sierra situada en el Alto Najerilla, entre Huerta de Arriba (Burgos) y Canales de la Sierra (La Rioja).

Se trata del proyecto Monachul, que encabeza dicha organización sin ánimo de lucro y que cuenta con la colaboración de la Junta de Castilla y León, la Fundación Biodiversidad, el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Canales. La colaboración riojana consiste en que desde la Comunidad, además de acceder a permitir la acción, se pone a disposición del proyecto el equipo de agentes forestales especializado en trabajos de altura; y por parte del municipio se autoriza y dan facilidades para instalar las parrillas en pinos de su propiedad.

Porque una de las claves para conseguir que estas aves carroñeras, «especialistas en dar cuenta de las partes duras de las carroñas, como tendones, cartílagos y demás», puedan volver a crear sus colonias de cría en la zona es «por medio de ejemplares que provienen de centros de recuperación y cría en cautividad, puesto que Grefa tiene un centro de cría de especies amenazadas en Majadahonda», siendo para ello preciso «disponer de plataformas con nidos que, favoreciendo la nidificación de futuras parejas, puedan fijar estas aves a la zona».

Esa es la labor que han estado llevando a cabo en las últimas fechas. El equipo de agentes forestales especialista ha prestado su colaboración fundamental a la técnico de Grefa con el fin de instalar las plataformas sobre las que se han creado unos nidos artificiales con productos naturales como los que usan estas aves para realizar los suyos.

Para elegir dónde irán las plataformas de los nidos, «se buscan zonas en las que no haya molestias potenciales, evitando la cercanía de caminos, carreteras, etcétera, o que vaya a haber entresacas de arbolado; luego, que tengan una orientación preferiblemente este o sur, es decir, que a primera hora de la mañana esté soleada; y que no sea a más altitud de 1.300 o 1.400 metros, porque más alto hace demasiado frío», explica la especialista antes de concretar que «aquí elegimos pinos prominentes, con un buen despegadero para que puedan arrancar sus vuelos con facilidad».

El proyecto comenzó con una serie de estudios y el año pasado comenzaron con la construcción, en el término de Huerta de Arriba, de la zona de aclimatación con su jaula y un vallado perimetral para evitar molestias y la entrada de depredadores. Luego se trajeron los buitres a aclimatar, «lo que dura entre nueve meses y un año, y durante ese periodo los ejemplares aprenden a asociar el territorio en cuanto a la presencia de comida como de otros ejemplares libres. Cada dos días se les echa comida delante de la jaula y de esa manera pueden acceder a la misma los buitres exógenos que están de paso, lo que permite a los de la jaula interaccionar con ellos. Hace unos días grabamos a uno exógeno jugando con un palo con uno de dentro de la jaula», explicaba Juste.