Un pique autonómico

Cifuentes y Díaz, ayer, en el Senado. :: S. BARRENECHEA /EFE/
Cifuentes y Díaz, ayer, en el Senado. :: S. BARRENECHEA /EFE

Populares y socialistas se enfrentan por un tuit del PP de Madrid que comparaba la sonrisa de Cifuentes con el gesto serio de Díaz

MARIA EUGENIA ALONSO

Como si de una entrega de premios cinematográficos se tratase, la Cámara Alta desplegó ayer su alfombra roja al más puro estilo hollywoodiense. Sobre ella, el club de los políticos más poderosos del país, que hicieron el paseíllo desde sus coches hasta la entrada del palacio entre flashes y gritos de los fotógrafos. «Aquí, mire aquí por favor», resonó una y otra vez en la Plaza de la Marina durante los más de tres cuartos de hora que duró el desfile de los mandatarios autonómicos. A las puertas, les esperaba el anfitrión, y presidente del Senado, Pío García-Escudero, quien charló amigablemente con cada uno de los dirigentes regionales antes de la foto de rigor.

El primero en llegar fue el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, que hizo su entrada a las 8.25 horas de la mañana, cinco minutos antes de lo que marcaba el protocolo. Él fue uno de los veteranos de este cónclave. Puede presumir, junto a Juan Jesús Vivas (Ceuta) y Juan Vicente Herrera (Castilla y León), de haber participado en todas las citas desde que se comenzaran en 2004 por iniciativa del entonces presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

En esta cumbre se estrenaban muchas caras nuevas de la política española, que han emergido desde las últimas elecciones autonómicas. Una de las más esperadas era Susana Díaz, que acudió con un gran portafolio bajo el brazo que llamó la atención de todos los presentes y que entró en el Senado repartiendo besos y abrazos a ujieres y policías. Con ella, otra debutante que despertó también mucha curiosidad por sus altísimos tacones fue una risueña Cristina Cifuentes. Fue precisamente la sempiterna sonrisa de la dirigente madrileña la que en mitad del cónclave desató la polémica por un irreverente mensaje en las redes sociales. El PP de Madrid tuiteó una instantánea tomada durante la foto de familia de la conferencia en la que se puede ver a una sonriente Cifuentes, y, delante de ella, a Díaz, con gesto serio, y acompañando la imagen el comentario 'cuando disfrutas de tu trabajo y cuando no'. Un tuit que comparó las caras de ambas con las ganas de trabajar y que no sentó nada bien entre las filas socialistas, que criticaron que «se pierda el tiempo» con estas «reverendas tonterías». Aunque desde el gobierno madrileño lamentaron la «susceptibilidad» de los andaluces, su presidenta entonó el mea culpa y Cifuentes pidió instantes después disculpas por si alguien se había podido «sentir ofendido».

Una foto de familia con todas las banderas de pie, después de que el viento las derribase a primera hora, incluidas la ikurriña y la senyera, pese a las ausencias de los presidentes vasco y catalán. En la instantánea predominaron las corbatas azules, especialmente vistosa la de Felipe VI, que debutó como jefe del Estado en la cita autonómica y cuya presencia, más allá de la foto, se redujo a un desayuno informal con los participantes en la imponente biblioteca neogótica del Senado. Allí, el Monarca pudo departir durante cerca de media hora con todos los dirigentes territoriales antes de regresar al palacio de la Zarzuela.

Vino de Rioja en el almuerzo

Tras el café y la foto, comenzó la reunión a puerta cerrada en el Salón de los Pasos Perdidos, momento en el que la señal realizada ofrecía a los dos grandes aliados del PSOE, los presidentes de Andalucía y Asturias, juntos y charlando.

En la mesa, con forma de U y tapizada en rojo, los líderes regionales se colocaron como manda el protocolo territorial, por orden de aprobación de los estatutos de autonomía. Así Rajoy, estuvo flanqueado por el gallego Alberto Núñez Feijóo y Soraya Sáenz de Santamaría. La vicepresidenta tuvo al lado a Susana Díaz. Una imagen que no pasó desapercibida para más de uno y que dará mucho que hablar de cara a una futura contienda electoral.

El almuerzo frío, que reunió a los presidente en el entreacto, estuvo regado por vino de Rioja, un crianza de Martínez Lacuesta.