Pista libre hacia El Collado

La quitanieves intervino el jueves para limpiar el acceso al poblado de El Collado. :: m. m. h./
La quitanieves intervino el jueves para limpiar el acceso al poblado de El Collado. :: m. m. h.

El pueblo, con cuatro vecinos fijos, ha sufrido problemas de aislamiento durante más de dos décadas porque las máquinas no acudían a limpiar la entrada

P. HIDALGO

Cada vez que el cielo amenazaba nieve, los cuatro vecinos con residencia permanente en El Collado se echaban a temblar. Y es que en esta aldea perteneciente al municipio de Santa Engracia del Jubera, situada a 1.084 metros de altitud, la gruesa capa que pueden conformar los copos y copos, de hasta metro y medio en algunos puntos, los ha dejado aislados más de una vez. El pasado enero, sin ir más lejos, permanecieron una semana cercados.

Los habitantes de El Collado se han quejado innumerables veces de que, en temporadas anteriores, han tenido que encomendarse a que los temporales remitiesen y a realizar ellos mismos pasadas con sus vehículos para ir deshaciendo la nieve ya que nadie venía a ayudarles. Todo porque la quitanieves que despeja la carretera de acceso a la también aldea de Santa Marina no se internaba por el ramal de unos tres kilómetros de longitud que conduce a El Collado.

Hasta el pasado jueves cuando, tras la primera nevada importante de este otoño-invierno y por «sorpresa», la anhelada máquina les abrió el camino forestal que lleva al pueblo, donde se acumulaban en esos momentos unos 20 centímetros.

«No podía dar crédito», recuerda Marcos Moya, uno de los vecinos fijos en El Collado. No sólo porque la quitanieves les liberó la pista de la gruesa capa después de haber padecido situaciones de aislamiento «desde hace 24 años», sino porque tras la máquina se personó en la aldea el mismísimo director general de Obras Públicas y Transportes, Carlos Yécora. «¡Chapó! Así se atiende a los ciudadanos», considera el residente en El Collado.

La limpieza del acceso que realizó el camión regional les ha proporcionado «seguridad y tranquilidad» y les ha permitido «continuar con nuestra vida en esta zona que no está muerta». Así, por ejemplo, Moya bajó ayer a Logroño; viaje que no hubiera podido realizar «en quince días» si la quitanieves no hubiera despejado la pista.

La Consejería de Fomento y Política Territorial señala que se actuó «una vez que las carreteras regionales se encontraban en buen estado para la circulación». Y es que, según explican, la red básica autonómica que vertebra corredores y la red local de acceso a los principales municipios tienen preferencia y luego acometen el resto de actuaciones. De forma que si vuelve a nevar, regresarán a El Collado «siempre y cuando sea posible dado que se trata de una pista forestal».

 

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