Las muestras del brote de salmonelosis apuntan a «una mala práctica ocasional»

Exterior del servicio de Urgencias del San Pedro. :: s. tercero/
Exterior del servicio de Urgencias del San Pedro. :: s. tercero

La Consejería reafirma que no hay riesgo para la salud pública, mientras la FER y Arbacares comparten las razones legales para no difundir dónde se sirvieron las tortillas en mal estado

LA RIOJA

Los resultados obtenidos hasta ahora a partir de las muestras recogidas parecen indicar que el brote de salmonelosis que ha afectado a 21 personas por la ingesta de tortilla en un establecimiento hostelero de Logroño se debió a una «mala práctica de carácter ocasional». Así lo ha confirmado el Gobierno de La Rioja a través de una nota, donde explica que los inspectores de la Dirección General de Salud Pública trabajan sobre dos hipótesis: que una partida alimenticia estuviera en mal estado o que existiera un portador humano de la bacteria. «En los próximos días se irá recibiendo el resultado del resto de las muestras, lo cual permitirá hacer un cuadro completo de la situación y terminar el informe epidemiológico con las conclusiones correspondientes», relata la Consejería para añadir que, llegado a ese punto, se abrirá un expediente con la virtual sanción que corresponda al establecimiento.

Ante la inquietud suscitada por el caso, el departamento de María Martín ha ratificado que no existe ningún riesgo para la salud pública y todas las personas afectadas -dos de la cuales debieron ser ingresadas en el San Pedro y ya han ha sido dadas de alta- se encuentran en buen estado. Salud abunda también tanto en la diligencia de la actuación oficial como en la continuidad de la actividad del establecimiento hostelero. «Los resultados obtenidos por la inspección que se llevó a cabo en el propio local inciden en que no existen razones para adoptar medidas cautelares».

La coyuntura ha generado también múltiples reacciones entre profesionales del sector, al entender que la decisión de Salud de no revelar en qué lugar se ha focalizado el brote extiende las sospechas sobre el conjunto. La Consejería se aferra al cumplimiento «estricto» de la ley sobre la difusión de datos, máxime cuando no hay sanción firme. Un razonamiento que ha trasladado a FER y Arbacares, cuyos representantes comparten que prime la cautela hasta certificar todos los extremos.