La mortal lista de la vergüenza

La mortal lista de la vergüenza

Con la de ayer, la violencia de género y doméstica se han cobrado seis víctimas en La Rioja en los últimos siete años

M. MAYAYO

La violencia de género y doméstica no paran. Ni se detiene. Ni se calma: el rastro de muertes que dejan los que entienden las relaciones como una posesión llega sin pausa hasta este 2015, con una última parada en el brutal asesinato de ayer en María Teresa Gil de Gárate.

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La estadística pesa como una losa: desde julio de 2008 seis personas han muerto en La Rioja víctimas de esa violencia machista. Es una lista de la vergüenza para los riojanos, pero una lista que no conviene olvidar:

- 28 julio 2008 . Tanta, una rumana, muere acuchillada por su exmarido en Yagüe, que se suicida

- 6 de junio 2008. Ximena, una mujer colombiana, asesinada por asfixia por su pareja. El hombre aceptó 17 años de cárcel.

- 30 noviembre 2009. Vanesa Ávila, agente de la Policía Nacional, es asesinada por su expareja. En julio del 2012 un jurado declara culpable a Borja Morillo, que acude al Supremo que ratifica en el 2013 la condena de 15 años (antes se había rebajado de 20 a 15). Lee aquí toda la información publicada sobre el caso

- 30 de agosto 2011. Una bebé ahogada por su padrastro en el Ebro. Se le condena a 14 años. Toda la información publicada sobre el caso en la hemeroteca

- 8 de agosto 2014 . Muere un hombre y se detiene a su compañero en Ronda de los Cuarteles, Logroño.

- 9 de noviembre de 2015 : Isidoro Miguel Lasanta muere degollado en su protal de María Teresa Gil de Gárate por la ex pareja de su mujer.

Seis víctimas de todas las clases sociales y procedencias. Todos los agresores eran hombres, pero entre las víctimas hay tres mujeres, dos hombres y un bebé. Y todo ello, en una comunidad de apebnas trescientos mil habitantes.

16 asesinatos

Además de la violencia de género, en La Rioja se han vivido hasta 16 muertes violentas en los últimos ocho años. Ha faltado poco para que el 2015 pasara a la memoria colectiva como un año blanco -como así ocurrió con el 2013- pero no ha podido ser. El hombre apuñalado ayer por la expareja de su mujer abre la lista negra de este año y hace la víctima número 16 desde el 2007. El 2008 sigue encabezando esta trágica relación con cuatro personas fallecidas con violencia (dos de ellas mujeres a manos de sus parejas y en un lapso de tiempo de un mes).

Siete años y quince crímenes, todos terribles, pero algunos especialmente crueles como el de una bebé ahogada por su padrastro en el Ebro (2011) o el que abre esta infausta estadística en el 2007: Toñi una mujer que había perdido a su madre, había sido abandonada por su pareja, vivía sola y tenía una minusvalía del 72%. Fue degollada por su casero, que aceptó 13 años de cárcel (el fiscal pedía 25 años). La compleja investigación policial se demoró durante casi un año y estuvo plagada de incógnitas.

Pero aún más arduas se revelaron las indagaciones del suceso que, desgraciadamente, ha sido el más mediático de esta crónica negra y un difícil rompecabezas desde el principio. El último día de noviembre del 2009 se perdió la pista a Vanesa Ávila, cuyo cuerpo apareció quince días después en Baños de Ebro a orillas del río. Tres años después de su desaparición, un jurado popular declaró culpable a su expareja Borja Morillo. Recurrió hasta el Supremo que no hizo sino ratificar su condena de 15 años de cárcel.

Terrible fue también en el 2009 la muerte de una mujer en Vara de Rey, en Logroño, cuyo hermano le asestó hasta 41 martillazos. Ella se encargaba de los cuidados del agresor, de precaria salud, y al que incluso le había donado parte de su médula ósea.

En este funesto recuento la corta edad de la siguiente víctima hace difícil de olvidar este suceso, que además suma la tragedia personal de la madre (menor de edad). Una bebé de 10 meses fue ahogada por su padrastro en el Ebro, un rumano de 24 años que había mantenido una disputa con la madre de la pequeña, también rumana de 17 años. El hombre, Mihai Titel, fue juzgado por estos hechos y condenado en el 2013 a catorce años de cárcel.

Y por la crueldad reflejada también hay que señalar la muerte de Carmen Calderón, asesinada a golpes por 'Carapán' y 'El Velas', ambos con un vasto historial delictivo y cuyo móvil fue el robo. Precisamente, la detención de estos permitió aclarar la muerte de 'El Sevi' e implicar a 'El Velas', que junto a G.B. asesinaron a la víctima a quien conocían para robarle la droga que tenía en su casa.