Mayoría absoluta de novatos

Mayoría absoluta de novatos

Los parlamentarios que entran esta legislatura por primera vez en la Cámara riojana confían (a priori) en que primen el diálogo y los acuerdos

TERI SÁENZ

logroño. La escena se da un aire a esa primera reunión de vecinos en una urbanización donde acaban de dar las llaves. Los inquilinos se congregan en un rellano todavía ajeno con otros extraños a los que de aquí en adelante verán casi a diario y aún dudan cómo actuar. Cada pareja mata la espera en esquinas opuestas con un punto de desubicación, hasta que alguien inaugura la cortesía y se presenta al que por azar tiene más cerca (físicamente). La diferencia es que, en vez de adjuntar a su nombre el piso donde viven, añaden el partido al que las urnas le han llevado al Parlamento. «Hola, soy Carmen; del PP». «Juan, de Podemos; encantado». «Vengo de Ciudadanos, me llamo Luis, ¿y tú?». «PSOE, Raúl».

El fotógrafo derrite lo que queda del hielo invitándoles a situarse en el centro del hemiciclo para ilustrar la savia nueva que lo recorrerá la próxima legislatura. Una mayoría absoluta integrada por 17 de sus 33 señorías, cuyos representantes se alternan esta tarde de junio por género y siglas para salir en la foto. Sin ser conscientes, acaban de protagonizar un hito casi inédito. Acostumbradas a frases duras, miradas enconadas y recelos atávicos, hasta las columnas del antiguo convento de la Merced saludan el gesto.

En la representación de los diputados de nuevo cuño no hay un perfil común. Para unos supone un retorno a la política que repudiaron desencantados. Otros ya acumulan alguna práctica en plenos de ámbito municipal. Los hay que tienen responsabilidades orgánicas en los partidos y conocen el engranaje institucional. Alguno, hasta tiene que preguntar por dónde se accede a ese solemne salón de madera y sillería que pisan por primera vez en su vida.

Es el caso de Natalia Rodríguez. Aunque estrictamente, ya había visitado una asamblea cuando era joven. Y no una cualquiera. «Con 18 años gané un concurso de redacción y el premio fue visitar el Congreso de los Diputados en Madrid; quién me iba a decir que 20 después iba a ocupar un sitio en el Parlamento de mi tierra», rememora esta trabajadora social con una sonrisa que muta en un gesto serio en cuanto la conversación se adentra en sus retos para el próximo cuatrienio. «Trabajar para mejorar las cosas de abajo desde arriba, apoyados en la potestad legislativa», resume.

Un «compromiso ético y personal con Podemos» es lo que ha traído a su compañero Juan Calvo hasta este lugar. Especialista en medicina familiar comunitaria, pasó de ser director general socialista de Salud de La Rioja a los 27 años, y luego gerente de hospitales y director médico por toda España, a invertir 15 años como cooperante en África, Sudamérica y Centroamérica y retornar en marzo del 2014 con otro partido -«yo no cambié; lo hizo el PSOE»- impulsado por su vinculación con los derechos sociales y las ganas de «reinventar» las instituciones. «Trataré de dar voz a los que no tienen voz y, en alguna medida, desafiar a los que nunca han sido desafiados», promete al lado de dos de los nuevos diputados electos del PSOE. O como destaca Nuria del Río, «un partido renovado en un Parlamento distinto» donde, según augura, todo va a ser diferente. «Sin una mayoría absoluta todo va a cambiar; por fin habrá un diálogo real en el que uno pregunta y otro responde», opina la secretaria de Organización del PSOE logroñés y miembro también de la Ejecutiva regional de César Luena que recuerda lo «hecha polvo» que salía de los plenos a los que ha asistido como público. «Las urnas han pedido un cambio -destaca- y por fin los diputados podremos desarrollar una labor que había coartado la prepotencia».

Raúl Díaz -«con 'a' como Susana»- asiente con desparpajo. Con sólo 27 años, la entrada en el Parlamento del secretario general de Juventudes Socialistas y concejal de Uruñuela desde el 2011 tuvo sabor a triunfo en una lista donde partía como número 10 cuando las encuestas auguraban al PSOE un resultado inferior. «Al llegar al 62% del escrutinio, los del pueblo empezaron a llamarme para decir que sí, que iba a salir». Debatir, dialogar y sacar adelante iniciativas que hasta ahora han sido negadas trazan su declaración de intenciones, «aunque el listón está tan bajo que será suficiente con que Sanz no se ausente del pleno para irse a ver un partido de pelota».

De lo personal a lo político

Ni Regina Laorden ni Carmen González Cuevas se dan por aludidas. Dos de las cuatro caras nuevas que los populares sentarán en el hemiciclo ponen el acento en su disposición al diálogo. Y en el bagaje vital y profesional que están dispuestas a trasladar. «Tenemos la ventaja de aportar nuestra experiencia laboral y no contar con una mochila de prejuicios o rencillas pasadas», explicita Laorden, ingeniera electrónica y responsable de la firma JMP sin ninguna vinculación política previa, que ahora ha decidido «pasar al otro lado de la barrera» con el afán de impulsar medidas de desarrollo para pymes y autónomos. El mismo espíritu que ha devuelto a Carmen González Cuevas a la primera línea después de ejercer como edil en la capital riojana de 1999 al 2004 y liderar luego Logroño Turismo hasta que, en el 2007, regresó a su trabajo de comerciante. «Nunca he perdido el interés en la política, pero precisamente en estos momentos difíciles es cuando he decidido asumir un reto apasionante», confiesa en la confianza de que «las relaciones personales sean buenas, aunque el debate se endurezca a veces».

El 50% del que será el grupo parlamentario de C's visualiza también la dualidad de quienes se estrenan en la Cámara. Tomás Martínez Flaño es un veterano de la función pública y la política que tras años de militancia en el PR+, con cuyas siglas llegó a ser alcalde de Estollo, abandonó el partido en el 2014 para gestar aquí Ciudadanos junto a otro exregionalista como Jesús David García. Su compañero David Vallejo, un 'teleco' siempre vinculado a las TIC y un currículum político en blanco, descubrió el año pasado en Albert Rivera y su discurso un alma gemela que le incitó a involucrarse como nunca habría imaginado. «Quiero poner la política al servicio de gente normal como yo, que hasta ahora la ha visto algo muy distante». Martínez Flaño le ayudará a «desarrollar nuestras ideas de centro» y, desde su bagaje, «sostener el ímpetu de los más jóvenes».

Las fotos ya están tomadas. La charla concluye. Los ocho se emplazan afablemente para el día 18. Casualidades del destino, en ese instante abandona también el edificio Miguel González de Legarra tras recoger los bártulos del despacho del PR+ que ha ocupado desde 1991 hasta ahora. «Suerte», les desea.

 

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