Las Cofradías de Quel y de San Vicente, Medallas de La Rioja 2015

Sanz, en la rueda de prensa en la que ha dado a conocer las Medallas de La Rioja. /
Sanz, en la rueda de prensa en la que ha dado a conocer las Medallas de La Rioja.

Sanz ha destacado "la inestimable aportación realizada por estas dos congregaciones para preservar el rito de los 'Picaos' y de la fiesta del 'pan y el queso'"

LA RIOJA

Pedro Sanz ha anunciado que el Gobierno de La Rioja ha decidido conceder a la Cofradía y Hermandad de la Transfiguración del Señor de Quel y a la de la Santa Vera Cruz y de los Disciplinantes de San Vicente de la Sonsierra las medallas de La Rioja, la más alta distinción que concede el Ejecutivo regional, y que recibirán el próximo 9 de junio en el Monasterio de San Millán de la Cogolla, dentro del acto de celebración del Día de La Rioja.

El fin del galardón es mostrar el reconocimiento del pueblo riojano a aquellas personas o entidades que, por sus actividades de investigación científica, desarrollo tecnológico, literarias, culturales, artísticas, sociales, económicas, docentes, deportivas o de cualquier otra índole, se hayan distinguido por sus excepcionales méritos o por los relevantes servicios prestados en favor de los intereses generales de la comunidad.

Sanz ha explicado que la concesión de la Medalla de La Rioja quiere destacar "la inestimable aportación realizada por estas dos congregaciones, con el apoyo y la colaboración permanente de los vecinos de estas dos localidades riojanas, para preservar el rito de Los penitentes o Los picaos, como se conoce de manera coloquial, en San Vicente de la Sonsierra y la fiesta del pan y el queso en Quel".

Además, ha añadido que estos galardones "suponen un reconocimiento al esfuerzo y el trabajo que vienen realizado para conservar y proteger estas dos populares tradiciones riojanas, que forman una parte destacada del patrimonio cultural e histórico de la comunidad, y, al mismo tiempo, promocionarlas, contribuyendo de esta forma a enriquecer la oferta turística de La Rioja y aumentar su proyección en el exterior al atraer a numerosos visitantes, lo que, sin duda, contribuye a dinamizar la economía de estos municipios".

535 años de 'pan y queso'

En Quel, la Cofradía de la Transfiguración del Cristo cumple desde hace 535 años con la tradición del lanzamiento del 'pan y queso', que se celebra cada 6 de agosto desde 1479, una vez que finaliza la procesión y la misa en la ermita del Cristo. Esta tradición es desde 2004 Fiesta de Interés Turístico Regional y consiguió el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional el pasado mes de febrero.

Parte de la epidemia de peste que asoló la villa, de modo que la población quedó mermada hasta quedarse en apenas 17 de sus 50 habitantes, según los escritos que se conservan en la localidad. Los vecinos se creyeron castigados por sus pecados por lo que decidieron pedir perdón y acabar así con la peste. Para ello salieron en procesión desde la Iglesia Mayor de la localidad hasta la ermita, cruzando en su recorrido todo el pueblo e incluso bordeando la orilla del Cidacos. Con ellos llevaron trece candelas, conocidas también como hachas, en honor a once santos de la zona, a la Virgen María (representada en Quel por la Virgen de la Antigua) y al Santo Cristo.

Las velas fueron consumiéndose, pero aquellas consagradas a la Virgen y a Jesucristo resistieron más que las demás, tanto como lo que cuesta subir y bajar a Arnedo, un hecho que los vecinos consideraron milagroso pues las trece velas eran todas iguales en tamaño.

Tras la celebración de la procesión, la mortandad por peste en la Villa de Quel cesó y los vecinos atribuyeron este hecho a un milagro divino. En agradecimiento, decidieron fundar una cofradía y hermandad con trece miembros, uno por candela, y acordaron mantener la tradición de la procesión, en la que se sacaría a la Virgen de la Antigua. La procesión culminaría en la Ermita de la Santa Cruz con un almuerzo de pan, queso y vino ofrecido por la cofradía para todos los vecinos y que se lanzaría desde una balconada. De todo ello se da constancia en la Carta Fundacional y las actas originales guardadas por la Cofradía de la Transfiguración del Señor, que datan de agosto de 1479.

Con el paso del tiempo, la fiesta creció, congregando a cada vez más vecinos de las localidades cercanas, atraídos por la comida ofrecida por la cofradía y por la singularidad de la fiesta, lo que derivó en una disputa por conseguir una ración. Esa espera y disputa son dos de los hitos relevantes de la fiesta y a día de hoy simulan la necesidad vivida en aquella época.

Los 'Picaos'

La tradición de los 'Picaos' de San Vicente, que se celebra cada año en Jueves Santo y Viernes Santo, en la Cruz de Mayo (3 de mayo) y Cruz de Septiembre (14 de septiembre), es desde 2005 Fiesta de Interés Turístico Nacional y se está trabajando para que sea declarado Bien de Interés Cultural con carácter inmaterial. La Cofradía de la Santa Vera Cruz, cuyos estatutos datan de 1551 y es una de las más antiguas de España, solo permite que se flagelen sus cofrades o bien aquellos cristianos que presenten un certificado de su párroco, y todos han de ser varones mayores de edad. La flagelación penitencial era frecuente en pueblos y ciudades de España hasta que en el siglo XVIII fue prohibida por Carlos III. San Vicente de la Sonsierra es el único lugar en el que perdura hasta nuestros días.

La tradición reza que sean 13 los 'picaos' que partan de la ermita protorrománica de San Juan de la Cerca, portando una capa marrón sobre una túnica de lino blanco que les cubre el rostro para mantener su anonimato pero que deja al descubierto la espalda. Además, portan un flagelo denominado 'madeja', hecho con cuerdas de cáñamo de unos 80 centímetros y cuyo peso oscila entre 850 y 950 gramos.

Los disciplinantes caminan descalzos durante la procesión, acompañados por un hermano cofrade, que les ofrece consejo y protección durante su penitencia. Tras infligirse entre 750 y 950 golpes a ambos lados de la espalda, se porcede a 'picar' la piel en la zona lumbar con una 'esponja', un utensilio de cera virgen que tiene incrustados seis cristales en forma de estrella. El objetivo de estos pinchazos -12, como los apóstoles- es que brote un poco de sangre que evite molestias posteriores y coágulos a los penitentes. Al final de la procesión, se lavan las heridas de los 'picaos' con agua de romero y los penitentes recuperan su identidad mientras mantienen su sacrificio en el más absoluto de los secretos.

En la actualidad, la cofradía está formada por más de 150 hermanos y recibe el apoyo de los vecinos de San Vicente durante los actos y celebraciones que se organizan en Semana Santa o en los Vía Crucis de mayo y septiembre, además de aportar una ayuda económica para sufragar los gastos corrientes y las actividades.

Polémica con Adonar

Este año, este reconocimiento viene envuelto en la polémica provocada por la Asociación de Donantes de Sangre, Órganos y Tejidos de La Rioja (Adonar), que acordó devolver al Gobierno regional la Medalla de Oro de La Rioj que recibió en 2003. La asociación explicó que, cuando se le concedió, sólo se pretendía conseguir la "sumisión" al Ejecutivo que la otorgó. Adonar adoptó esta decisión en las asambleas que se celebraron en marzo de 2014 y febrero de 2015 y que su Junta Rectora decidió ejecutar el pasado 5 de mayo, según indicó en una nota.

También ha acordado proponer a la Federación Española de Donantes de Sangre que revoque el reconocimiento de 'Mérito Nacional a la Donación de Sangre' a Pedro Sanz, que se le entregó "merecidamente" en 1998 y que ahora es una "ofensa" para Adonar que lo ostente, explicaba la nota.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos