Caladas de más

Un profesional sanitario fuma en la puerta de Hemodiálisis del San Pedro, en donde hay colocado un cenicero. /
Un profesional sanitario fuma en la puerta de Hemodiálisis del San Pedro, en donde hay colocado un cenicero.

Pacientes, visitantes y profesionales de la Salud fuman ilegalmente dentro del recinto de los hospitales riojanos

LUISMI CÁMARALogroño

Dice la Ley 42/2010, más conocida como Ley Antitabaco, que «se prohíbe fumar, además de en aquellos lugares o espacios definidos en la normativa de las Comunidades Autónomas, en centros, servicios o establecimientos sanitarios, así como en los espacios al aire libre o cubiertos, comprendidos en sus recintos». Esta es la norma que intenta hacer cumplir la Consejería de Salud y Servicios Sociales del Gobierno de La Rioja y que organizaciones como nofumadores.org denuncian que se infringe constantemente en centros como el Hospital San Pedro o el CARPA sin que se pongan los medios para que no suceda.

El delegado en La Rioja de nofumadores.org, Ignacio Faulín, asegura que sigue siendo habitual ver a pacientes, visitantes y trabajadores de edificios sanitarios dar unas caladas a un cigarrillo por sus alrededores sin que nadie tome medidas. Considera, además, que «el que hace las reglas no debería consentir que se desobedezcan en sus propios recintos» y solicita que se sea más estricto a la hora de actuar y castigar.

El director General de Salud Pública y Consumo, José Miguel Acitores, defiende que intentan «controlar su cumplimiento con inspectores». «Además, las denuncias que nos llegan, tanto de la Policía y de la Guardia Civil como de particulares y organizaciones, las atendemos -explica- y, por ejemplo, en un evento se apercibe al responsable de la gestión con carácter preventivo para que no se vuelva a repetir este comportamiento en ediciones posteriores. No se debe ser permisivo. Aunque el seguimiento de la norma es masivo, algunos buscan algunos resquicios para quebrantarla».

Mientras que Faulín considera que hay factores ajenos -«como los intereses y mentiras de las tabaqueras»- que influyen en la laxitud a la hora de atender las reglas, Acitores aclara que «el que se imponga una ley no quiere decir que al día siguiente se vaya a cumplir», y apela a una «educación sanitaria» (la «pedagogía saludable» que exige el portavoz de nofumadores.org) que necesita «tiempo y evolución». Sin embargo, valora que «ya hay muchas cosas que están cambiando» y espera que el tabaquismo «llegue a convertirse en algo residual y excepcional». «Este es el mensaje que debe calar en la sociedad», insiste.

Ahora bien, los dos coinciden en que, como afirma con enfado el director general, «no tiene vuelta» el que los propios profesionales sanitarios se salten la ley y fumen en espacios no permitidos.

Rol «ejemplarizante»

Especialmente crítico es José Miguel Acitores. «Una persona debe cumplir la ley, en cualquier lugar y en cualquier condición. Pero los trabajadores sanitarios tienen además un rol ejemplarizante en la sociedad. Hoy en día, el tabaquismo es la causa de mortalidad evitable más importante y si alguien conoce esta situación son precisamente ellos, que deben mostrar esa realidad desde la coherencia. No se puede permitir el doble mensaje de que uno fume con la bata en el hospital a la vista de sus pacientes e inmediatamente después les diga que el tabaco es malo», comenta contrariado. «No hay nada que lo justifique y es una irresponsabilidad total que merece sonoros calificativos», sentencia.

Ignacio Faulín habla del tabaquismo como «una lacra de la sociedad moderna que deja un reguero de muerte». Acitores cifra «entre 350 y 400» los fallecidos al año en La Rioja por diversas patologías relacionadas con el tabaco y destaca que «son evitables».

«Que uno se muera por una enfermedad es triste, pero éste es un caso en el que se puede esquivar la fatalidad. La población tiene ya la percepción del riesgo que conlleva fumar, y estamos obligados a poner todos los recursos a disposición de los profesionales para que ayuden a los pacientes y les animen a tomar la decisión de dejar el tabaco», concluye el director general de Salud.