Abiertos al tráfico cuatro kilómetros de la LO-20 entre Recajo y La Portalada

Las autoridades visitan las obras de conexión de la autovía A-12 entre La Rioja y Navarra./
Las autoridades visitan las obras de conexión de la autovía A-12 entre La Rioja y Navarra.

El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, ha visitado las obras de conexión de la autovía A-12 entre La Rioja y Navarra, que estarán finalizadas en abril de 2015

EFERecajo

El Ministerio de Fomento ha abierto al tráfico la calzada norte de la autovía LO-20, en un tramo de cuatro kilómetros en sentido Zaragoza-Logroño, entre Recajo y el polígono industrial de La Portalada, mientras que la calzada sur estará operativa a finales del mes de enero.

El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, ha visitado las obras de conexión de la autovía A-12 entre La Rioja y Navarra, acompañado por el presidente del Ejecutivo riojano, Pedro Sanz; los delegados del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, y Navarra, Carmen Alba; y la alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra. También han asistido los consejeros de Obras Públicas, Política Local y Territorial de La Rioja, Antonino Burgos, y de Navarra, Luis Zarraluqui.

La conexión de la LO-20 con el tramo navarro de la autovía del Camino de Santiago (A-12) tiene un trazado de 2,5 kilómetros, con un nuevo viaducto sobre el río Ebro, y estará finalizada en abril de 2015. Por otro lado, las obras de conexión de la N-232 y la autovía LO-20 con el acceso a la autopista AP-68 comenzará a finales de enero y acabarán a últimos de 2015, tras una inversión de 13 millones de euros.

15.000 vehículos diarios

Gómez-Pomar ha dicho que el presupuesto total de estas obras, que empezaron en 2010, asciende a 105 millones de euros y ya se ha ejecutado el 85%, mientras que el tramo navarro se encuentra al 88%. El secretario de Estado ha indicado que los nuevos cuatro kilómetros de autovía abiertos son utilizados por 15.000 vehículos diarios, por lo que este tramo contribuirá a descongestionar el tráfico rodado en la N-232 en una zona muy transitada por vehículos pesados.

Gómez-Pomar ha incidido en que el Ministerio de Fomento está haciendo "un gran esfuerzo inversor en La Rioja", de modo que en esta legislatura destinará 157 millones de euros para actuaciones en carreteras y el próximo año prevé invertir más de 55 millones. Así, en la autovía LO-20 se han dedicado 46 millones de euros, a la autovía A-12 del Camino de Santiago otros 71,5 millones para poner en servicio 22 kilómetros. También ha dicho que el Ministerio de Fomento va a abonar casi 12 millones de euros para expropiaciones por obras que se iniciaron en los años 2006 y 2007 y que estaban pendientes de pago.

Sanz ha resaltado que este es el primer tramo de una obra "muy esperada por los riojanos", de modo que a finales de abril se podrá disfrutar de un recorrido ininterrumpido en autovía entre Santo Domingo de la Calzada y Pamplona en un trazado de 130 kilómetros. Gracias al nuevo puente de 353 metros de longitud y un tramo con un arco metálico de 120 metros de luz sobre el río Ebro, que hace de frontera natural entre Navarra y La Rioja, se conseguirá "salvar este obstáculo" para que "riojanos y navarros estén más unidos".

Además, el presidente riojano ha dicho que, además de mejorar la seguridad vial, esta actuación permitirá mejorar las conexiones con Europa a través de Navarra y el País Vasco. También ha agradecido al Gobierno central que, "en momentos de crisis", haya invertido en esta infraestructura, que dejó "abandonada y paralizada" el Gobierno socialista, tras prometer que estaría finalizada en 2011.

Por su parte, Zarraluqui ha resaltado que las obras avancen de forma "clara y decidida" gracias a la implicación del Ministerio de Fomento, que ha aportado el 75% del presupuesto, mientras que el Gobierno Foral ha financiado el resto (unos 20 millones), correspondiente a la obra que se desarrolla en Navarra.

La conexión de la autovía A-12 entre La Rioja y Navarra permitirá completar el recorrido de 72 kilómetros que separa Logroño de Pamplona, nueve años después de la entrada en funcionamiento del tramo navarro.