Presentan a la Fiscalía el caso de una "niña robada" en Logroño en 1962

Clínica Santa Cruz, en los años 70/
Clínica Santa Cruz, en los años 70

El hermanastro de la desaparecida afirma que la niña fue "anormalmente" separada de la familia en la antigua clínica Santa Cruz en Logroño

EFELOGROÑO

Antonio Martín Escorza ha presentado hoy en la Fiscalía Superior de La Rioja un escrito para que investigue el presunto caso de una "niña robada" en 1962 en Logroño, que corresponde a su hermanastra Sara Martín Gutiérrez.

Martín Escorza ha asegurado a Efe que esta niña nació, "por cesárea de urgencia", el 16 de marzo de 1962 en la clínica privada Santa Cruz de Logroño, situada en esa fecha en la calle Doctores Castroviejo, y a la que él, que entonces tenía 17 años, vio viva y la recuerda "aparentemente sana y respirando apaciblemente".

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Sin embargo, en el legajo de aborto de su hermana, que es como denomina la administración a la partida de nacimiento de un bebé que no llega a un día de vida, se certifica que "la madre ha dado a luz un feto, de unos ocho meses, en el domicilio familiar -en Logroño-, cuya muerte de produjo antes del alumbramiento".

Martín Escorza, periodista de profesión y residente en Logroño, también ha pedido a la Fiscalía que examine los legajos de aborto de 1962 y 1963 de Logroño porque tiene "indicios" de que pueden contener presuntas falsedades en documento público constitutivas de un delito.

Este legajo está firmado por un médico, fallecido en 1969, y avalado por una persona que la familia desconoce, mientras que no figura la firma del padre de la niña, aunque sí la de la abuela materna de esta, ha dicho.

Ha relatado que a la familia se le dijo que a la niña la habían bautizado de urgencia y se le había impuesto el nombre de Sara, pero Martín Escorza ha afirmado que, en su investigación, no ha encontrado la fe de bautismo ni en la parroquia de Carmelitas, que estaba a escasos metros de la clínica; ni en la de Santa Teresita, que era a la que pertenecía el domicilio familiar; ni en la de La Redonda, que era la que correspondía a la clínica por jurisdicción.

A ello ha sumado que la niña, en la clínica Santa Cruz, fue "separada anormalmente de la familia" y él la vio sola en una habitación distinta, de la que una mujer le ordenó salir cuando quiso permanecer con ella.

La madre de la niña, Carmen Gutiérrez Subero, a la que él también considera su madre, aunque no fuera la biológica y quien falleció el pasado mes de abril, sufrió una embolia durante el embarazo y peligraba su vida, pero, "pese a todo, la niña nació viva, sana y con buen color", ha subrayado.

"Lo único que me guía es esclarecer la verdad y encontrar a mi hermana, si estuviese viva", ha apostillado Martín Escorza, quien ha urgido a la Fiscalía a que inste a quien corresponda para que se crucen los ADN del banco de datos que ya existe, al entender que es "el único medio de que los niños robados puedan recuperar su identidad y las familias vuelvan a reunirse".