Comienzan las obras de demolición del puente siniestrado en Génova

Comienzan las obras de demolición del puente siniestrado en Génova

Cuatro meses después de la tragedia que dejó 43 muertos, llega el primer paso para la reconstrucción del nuevo viaducto, que debería estar terminado antes de 2020

DARÍO MENORRoma

Cuatro meses después del derrumbe del puente Morandi de Génova, que dejó 43 víctimas mortales y generó un enorme daño en el sistema de transportes del noroeste de Italia, el alcalde de la ciudad y comisario para la reconstrucción, Marco Bucci, inauguró ayer la obra de demolición de los restos de esta infraestructura por la que transcurría una autovía. Los trabajos costarán 19 millones de euros, se prolongarán entre cuatro y cinco meses y comprenderán tanto la voladura de algunos de los pilones como el desmontaje a trozos de otras partes del puente. «Ya tenemos las máquinas preparadas para trabajar. La obra está abierta. Los trabajos se desarrollarán 24 horas al día sin interrupciones por motivos de tipo acústico o medioambiental porque los genoveses ya han pagado bastante», aseguró Bucci, que se comprometió a que el nuevo puente esté terminado antes de la Navidad de 2019.

Sería un éxito cumplir con esa fecha debido a la cantidad de problemas burocráticos, políticos, judiciales y empresariales ligados al desastre. Los propios trabajos de demolición no podrán comenzar a la vez en todas las áreas del puente siniestrado debido a que hay partes que todavía se encuentran bajo secuestro judicial. Bucci se mostró confiado en que antes del 20 de diciembre la magistratura dé luz verde y puedan abatirse todos los restos de la infraestructura. También se espera que la semana que viene el alcalde y comisario anuncie cuál será la empresa que se encargará de la construcción del nuevo viaducto. Hay dos consorcios empresariales que se disputan la obra. Uno de ellos cuenta con un proyecto del célebre arquitecto italiano Renzo Piano, mientras que el segundo ha optado por una propuesta del español Santiago Calatrava. Según adelantan los medios locales, será Piano el que acabará firmando la nueva infraestructura.

Para el Gobierno de Roma, formado por la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga, la reconstrucción del Puente Morandi supone un examen sobre su capacidad de hacer frente a los problemas que sufre Italia. Danilo Toninelli, ministro de Infraestructura y miembro del M5E, dejó claro que el inicio de la demolición significa «un momento importante» para el país y que debe convertirse «en una metáfora del renacimiento italiano».

Los grandes olvidados en todo el desastre siguen siendo los familiares de las víctimas y los más de 500 vecinos que perdieron sus viviendas por encontrarse debajo del puente. Todos esos edificios serán igualmente demolidos. A estas personas está destinado el fondo de 50 millones de euros creado por Autostrade, la empresa encargada del mantenimiento y explotación del puente Morandi cuando se vino abajo.

En la zona donde se produjo el desastre se congregaron el pasado viernes un grupo de damnificados para recordar a las víctimas mortales y denunciar las dificultades que les plantean las autoridades para conseguir rehacer sus vidas tras el drama vivido el pasado 14 de agosto.