Tsipras se sacude el lastre de los ultras

Tsipras, tras la reunión que confirmó la ruptura de la coalición. :: Efe/
Tsipras, tras la reunión que confirmó la ruptura de la coalición. :: Efe

El acuerdo con Macedonia rompe la coalición de gobierno en Grecia y el primer ministro parece tener asegurado renovar la confianza del Parlamento

R. C. ATENAS.

Escenificación de una voladura controlada de la coalición de gobierno o riesgo de elecciones anticipadas. Los analistas se dividen al enjuiciar el futuro inmediato del Ejecutivo griego después de la ruptura del primer ministro y líder de Syriza, Alexis Tsipras, y sus hasta ayer socios en el Gabinete, los ultraconservadores y nacionalistas de Griegos Independientes (Anel). Lo único cierto es que Tsipras pidió al Parlamento la organización «inmediata» de un voto de confianza y que parece contar con los votos necesarios para renovarla.

La ruptura entre los dos socios podía darse por hecha desde que el viernes el Parlamento de Macedonia ratificó el acuerdo suscrito en junio para cambiar el nombre del país por el de República de Macedonia del Norte. La decisión de los legisladores necesita ahora del voto afirmativo de sus homólogos griegos para entrar en vigor y debería poner fin a una disputa que dura un cuarto de siglo y abrir a la antigua república yugoslava las puertas de la OTAN y las negociaciones para entrar en la Unión Europea.

Desde un principio se supo que el líder de Griegos Independientes y hasta ayer ministro de Defensa, Panos Kammenos, votaría contra el acuerdo que Atenas y Skopje firmaron el 17 de junio. Sostiene que el nombre de Macedonia sólo puede usarlo la provincia de su país y no otro Estado. Kammenos aportaba los siete votos que, sumados a los 145 de Syriza, daban estabilidad al Gobierno que echó a andar en 2015 en plena tormenta de rescates y plazos de cumplimiento de obligaciones con la UE. La ruptura, así, desestabilizaría el Gobierno de Atenas, que podría enfrentarse a unas elecciones anticipadas -las próximas están previstas para octubre-.

LAS CLAVESSu líder y ya exministro de Defensa rechaza que el nombre de Macedonia lo pueda llevar otro Estado Kammenos no llegaría al 3% necesario para tener escaños y Tsipras va detrás de los conservadores

O 151 votos o elecciones

Algunos parlamentarios de Anel mantienen la ambigüedad sobre el voto de confianza que Tsipras ha pedido programar al Parlamento y seis de ellos se sientan en el Ejecutivo, por lo que no es seguro que sigan las órdenes de su jefe de filas. Se da por seguro que al menos dos de ellos no lo harán. Y el primer ministro podría completar los 151 apoyos necesarios con diputados del partido opositor y proeuropeo To Potami, que suma siete parlamentarios. En Grecia una cuestión de confianza se puede ganar con la mitad de los votos a favor de los diputados presentes (un mínimo de 120). Con todo, el lado teatral de Tsipras parece exigirle la bendición de 151. Convocaría elecciones, dice, de no conseguirlo.

De adelantarse, los comicios se celebrarían después de quedar ratificado el acuerdo con Macedonia para no ponerlo en peligro, aunque este objetivo obligue al líder de Syriza a gobernar varios meses en minoría. Según algunos observadores, Tsipras podría consolarse del mal trago si puede asistir a la implosión de Griegos Independientes, que ocurriría si algunos de sus diputados se saltan la disciplina de voto y ayudan a renovar la confianza parlamentaria en el Gobierno o contribuyen a respaldar el acuerdo con Macedonia.

En cualquier caso y de cara a unas próximas elecciones, las perspectivas del partido de Kammenos no alcanzarían ni el 3% necesario para obtener representación. Tsipras tampoco las tiene todas consigo, por detrás en las encuestas de los conservadores de Nueva Democracia. Quizá desprenderse del lastre de un socio ultra le pueda dar un empujón.

 

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