Trump aumenta la presión sobre Irán

Un hombre lee en un establecimiento de Teherán un periódico iraní que dedica su portada a Donald Trump. :: ATTA KENARE / afp
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Un hombre lee en un establecimiento de Teherán un periódico iraní que dedica su portada a Donald Trump. :: ATTA KENARE / afp

La república islámica se enfrenta a las nuevas sanciones de EE UU, que entran en vigor hoy, en medio de una oleada de protestas por la crisis económica

MIKEL AYESTARAN JERUSALÉN.

Cinco pequeños aviones nuevos ATR 72-600 aterrizaron en el aeropuerto Mehrabad de Teherán 24 horas antes de la entrada en vigor de las nuevas sanciones adoptadas por Estados Unidos contra Irán. El zumbido de las hélices de estos aparatos, con capacidad para transportar a 70 pasajeros y adquiridos por la compañía nacional Iran Air, hizo olvidar por unos minutos los efectos de unos castigos que, entre otras muchas cosas, dejan en el aire la entrega de 97 aviones que Airbus aún tiene pendiente. Donald Trump cumple su amenaza y entra en vigor la primera ronda de sanciones contra la república islámica.

El presidente estadounidense busca asfixiar a un régimen islámico donde el rial está en caída libre y se producen protestas semanales desde comienzos de año debido a la grave situación económica y a la certeza de que empeorará aún más a partir de hoy. Las últimas movilizaciones se han extendido a ciudades como Karaj, Mashad o Isfahán y en ellas se han escuchado gritos contra la cúpula de un régimen en el que los sectores más conservadores alternan las críticas a la gestión del presidente, el clérigo moderado Hasán Rohani, con las llamadas a la unidad nacional ante lo que califican de «conspiración de los enemigos».

Barack Obama castigó a Irán de la mano del resto de la comunidad internacional en 2012 con el objetivo de forzar a la república islámica a aceptar un pacto que limitara su actividad nuclear. EE UU quería disipar las dudas sobre los supuestos planes de Teherán de hacerse con una bomba atómica, y la presión económica obligó a los iraníes en 2015 a firmar el acuerdo con el 5+1, grupo formado por EE UU, Rusia, Francia, Reino Unido, China y Alemania. Trump siempre consideró que este acuerdo fue un error y tras su llegada a la Casa Blanca decidió retirarse de forma unilateral, pese a los informes de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que certifican el cumplimiento de lo acordado y a la oposición del resto de países del 5+1, que tratan de salvar el texto firmado.

LA CLAVE Multas Washington penalizará también a todos aquellos que mantengan relaciones comerciales con Teherán

Los nuevos planes de EE UU no tienen nada que ver con la supuesta amenaza nuclear que representa el sistema de los ayatolás y esperan que «las mayores sanciones de la historia», según el secretario de Estado, Mike Pompeo, sirvan para acelerar la caída del régimen. Un plan respaldado por sus dos grandes aliados en Oriente Medio: Israel y Arabia Saudí.

Medidas de choque

Desde Teherán confían en que Europa, China y Rusia adopten medidas especiales para paliar los efectos de los castigos de Trump, pero hasta el momento no se han puesto sobre la mesa medidas concretas y el tiempo corre en contra de los intereses iraníes. Desde hoy, EE UU prohíbe la compraventa de divisas y esto supondrá un golpe directo a las transacciones de las empresas internacionales que tras la firma del acuerdo nuclear decidieron establecerse en Irán. Esto es solo un primer paso ya que a comienzos de noviembre está previsto que entre en vigor una segunda tanda de sanciones comerciales aún más extrema. Los castigos de Washington afectarán a todos aquellos que mantengan relaciones comerciales con los iraníes, lo que supondrá penalizaciones para las empresas europeas que sigan operando en el país.

En medio de la ola de descontento social y de creciente enfrentamiento diplomático con EE UU, los Guardianes de la Revolución, cuerpo paramilitar que responde ante el Líder Supremo, confirmaron la realización durante los últimos días de maniobras militares en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz para afrontar «posibles acciones de los enemigos». El portavoz de este cuerpo, Ramezan Sharif, declaró a la agencia Irna que los ejercicios navales fueron un «éxito». Ormuz es un punto clave para la salida del petróleo de la región y los iraníes siempre amenazan con su cierre en caso de que fuera necesario.

 

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