El suicidio de una joven condenada por intentar entrar en un estadio de fútbol ha conmocionado al mundo

Irán no es país para ser mujer y sentir pasión por el fútbol. Al menos, de momento. Hace tan solo una semana, una joven se suicidaba quemándose a lo bonzo tras ser condenada a seis meses de prisión por intentar entrar en un estadio de fútbol en Teherán, algo prohibido para las mujeres desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979. Tras la conmoción por la tragedia de la ya conocida como "chica azul", se han multiplicado las presiones para que la FIFA actúe. Por su parte, el Gobierno iraní dice que las mujeres pueden entrar en los campos de fútbol pero no está de acuerdo con su presencia en ellos. El próximo 10 de octubre las mujeres sí podrán ver dentro del Estadio Azadí de Teherán el partido entre las selecciones de Irán y Camboya. Mientras tanto, las iraníes y asociaciones de derechos humanos combaten contra la política de segregación de géneros. -Redacción-